9.3.05

EN EL NOMBRE DEL PADRE (Diatriba a los padres que hacen de sus hijos una extensión de ellos....desde el nombre)

Por Jorge

Jueves en la mañana, cita semestral con el odontólogo. A esa si llego muy cumplido, a las 9 en punto me encontraba dispuesto en el consultorio a que me dijeran que tenía bien los dientes y que me los siguiera cepillando juicioso.

Pero como siempre el paciente anterior llegó tarde y la hora acordada se había corrido un poco, así que me dispuse al plan eterno de paciente mientras se escucha Melodía Estéreo: leer una revista vieja. Intenté ver qué lectura interesante podría encontrar entre un gran número de Selecciones, Vanidades, Cromos y Semana. De repente escarbando encontré una Revista de El Espectador en cuya portada se encontraba el bailarín Julio Boca, quien hizo una gira por el país en diciembre pasado la cual estuvo opacada por una lesión reciente que le impidió hacer un gran despliegue en su espectáculo. Me interesé entonces por saber más de la vida de este argentino, nacido hace poco más de 40 años en Buenos Aires y al ir avanzando en la Revista me encontré con el que debió haber sido el artículo de la portada: La vida de Jorge Barón.

Este ibaguereño conocido en todo el país, comenzó su carrera como mensajero, luego de independizarse de su padre y alejarse de tal forma que cambió la ortografía de su apellido para que se escribiera Barón y no su homófona Varón.

El señor de gran ego ha fundado una programadora con su nombre, que basa su éxito en el “Show de las estrellas”, programa que consiste en un espectáculo musical que llega a los rincones mas alejados de nuestra geografía y es ofrecido gratuitamente a la población. De igual forma posee una emisora y otra serie de inversiones alejadas de las comunicaciones, dentro de las que se incluyen un edificio que también lleva su nombre.

Como muchas personas el señor Barón desea perpetuar el legado de su imperio en sus hijos, a los cuáles nombró Jorge, igual que él y su empresa, para que ésta no pierda el apelativo tan pronto y como uno de sus vástagos asuma el mando. Qué como se distinguen los 5 hermanos? Pues por el segundo nombre, que esta vez si, con mucha imaginación ha puesto de tal forma que no queden discordantes con el primero. De tal forma que hay en esta familia un Jorge Mario, un Jorge Andrés, un Jorge Luis, un Jorge Iván y un Jorge Hernán. Puff! Para completar también tiene una hija cuyo nombre es Georgina.

De esta forma el señor garantiza que siga habiendo agüita para mi gente por lo menos por una generación más, por que él si sabe que las cosas en este país no cambian, los pobres continuarán existiendo y alguno de sus muchachos tan bien criaditos tendrá el honor de recibir las llaves de Caparrapí, pasearse orondo por las polvorientas calles de San José del Guaviare en el destartalado carro de bomberos y soportar una humedad del 70% en Buenaventura[1].

Suponiendo que alguno de los hijos asuma esta herencia, lo que es muy seguro, Jorge Barón se convertiría en toda una leyenda viva como la del Fantasma, aquel personaje enmascarado de las caricaturas que luchaba contra el mal en la jungla africana y nunca moría, su hijo siempre lo reemplazaba desde el siglo XVII hasta nuestros días.

Pero será que los hijos de Barón heredaron su mal gusto al vestir o tendrán un tono parecido para dar la orden de abrir las mangueras que transporta el agua, casi tan escasa como el espectáculo que aquella gente esta viendo en el momento? Tendrán el mismo swing para dar la patadita de la suerte exigida por los artistas que se presentan en el show, quienes gustosamente colocan sus posaderas para ser golpeadas por los lustrados zapatos del señor Barón?

Uyyy!!! Se complica la cesión del Reino, acá se le daña el caminao a Don Jorge, ya que es prácticamente imposible que uno de sus hijos logre alcanzar el nivel de compenetración de su padre tanto con la gente, como con los artistas, con lo que la programadora se transformaría entonces en una moderna George TV, donde se pasarán videos con remezclas electrónicas de viejos éxitos de Gali Galeano, una que otra tecno champeta, corridos dance y varios de los ritmos que se tomarán el mundo postmoderno y global en el que estarán inmersas nuestras poblaciones paraagrícolas.

Agotado el plan original de Jorge Barón, se hacen más evidentes los problemas de que haya seis personas en la misma familia con el mismo nombre, lo que muestra la imposibilidad de desarrollar un yo relativamente autónomo por parte de los hijos aunque sea por el nombre, (posibilidad que Jorge Barón sí se dio, por que hasta cambió la forma en que se escribe su apellido, recuerdan?).

Lo que demuestra esto son las situaciones cotidianas como la repartición de los regalos navideños:
-De: Sutano
-Para: Jorge!

Que pasará? Si es ropa se lo miden los 6 y al que le quede bueno se lo queda? Bueno, esto al menos daría una solución parcial al problema, pero qué pasa si es un reproductor de DVD o cualquier otro electrodoméstico? Plop! Se podría entonces sortear el artefacto y así el Jorge que quería un televisor de 29”, pantalla plana y sonido estéreo puede terminar con una hermosa racletera de 6 puestos, destinada al Jorge casado y con 3 hijos.

Pero finalmente navidad es una época de ventura y felicidad, así que no se presentarán mayores incovenientes, pasemos a pensar más bien en un día común y corriente en el que algún desprevenido recién conocido por la familia puede llamar y preguntar:

- Aló, buenos días, Jorge por favor?
(Y ahí como qué se le contesta?)
-Papá o hijo?
-Hijo, gracias.
Sigue entonces el anuncio de una retahíla de segundos nombres con los que la persona queda loca si no sabe a cuál de los Jorges llamó y es posible que luego de dar varias referencias le pasen al indicado en cuatro o cinco minutos.

Pero si no hay nadie en casa nuestro amigo puede dejar un mensaje en la máquina tipo…
-Jorge, llámeme a mi casa, soy yo, Pedro.
Qué se inventaran ahí los Jorges cuando la situación se agrava y algunos conocen a varios Pedros?

En realidad estas situaciones son triviales y pueden haber muchas más, sin ser psicólogo, creo que el problema es la limitación que representa estos señores ejercer un desarrollo autónomo de si y de la dificultad de librarse de la carga del gran Jorge, pero supongo que el siempre les dará entiusiassssmo!

[1] Al referirme despectivamente a las poblaciones colombianas no trato de herir susceptibilidades, al contrario rescato la labor que hace este señor, llevando espectáculos a sitios realmente apartados, aunque para nadie es un secreto que el espíritu empresarial también es un incentivo para continuar haciendo estos conciertos.

1 comentario:

Andrés Giraldo dijo...

Buenísimo.... hasta hoy tuve tiempo.

Procuaré seguir el hilo