Por Jorge
Esta expresión se ha vuelto bastante común en las personas no muy allegadas, con los que se compartieron algunos espacios y hasta se mantuvo una amistad por algún periodo de tiempo.
Tras la sorpresa inicial por el reencuentro, superar la pregunta ¿cómo está? y su automática respuesta “bien, gracias” (contestar “mal” o “jodido”, “preocupado”, “triste”, o lo que sea, puede corchar a la otra persona por que en realidad “no lo siente mucho”), actualizar la información de cada uno (si trabaja y dónde, si vive en el mismo sitio, con quién de los del grupo con que compartió se ha hablado, en fin), viene un proceso de despedida en el que se lanza la gran invitación: ¿cuándo almorzamos?
Que tal si nos sinceramos con esos que no nos caen tan bien y respondemos “nunca” o “con usted yo no me tomo ni un Alka Seltzer”, pero como somos educados la respuesta mas usual es “cuando quiera” o “hablamos”, siendo que a veces no tenemos ni la dirección de correo electrónico, ni el número del celular.
Algunos inclusive insisten y tras pedir los datos dicen “pero en serio yo lo llamo”, cuando si por esas llamadas fuera mi celular tendría telarañas o me habrían suspendido la línea por no usarla.
Yo me considero serio al respecto, llamo, escribo, procuro cumplir con los que realmente quiero verme. Hace poco me encontré con alguien que no veía hace como tres años. Su bienvenida fue un “¿estás feliz?”, así a secas, me dejó mudo, luego me tocó admitir que hace rato nadie me lo preguntaba y se lo agradecí. Como la respuesta no se limita a un si o no, pues nos demoramos conversando un buen rato, de pronto un día de estos almorzamos, en esas quedamos…
24.8.06
19.7.06
Palabras que producen bostezos
Por Jorge
Se que lo que estoy escribiendo no es un tema nuevo, si buscan bien hace unos años Héctor Rincón, cuando era columnista de Cambio, escribió una columna en la que hacía alusión a aquellas expresiones que al escucharlas no le inspiraban más que un gran bostezo, signo de aburrimiento y sueño. La mayoría de las palabras reseñadas fueron aquellas empleadas por la burocracia o por los gobernantes de turno.
Imito ahora la idea con el fin de ampliar aquellos términos que se usan irresponsable y repetidamente, acuñándoles una gran cantidad de significados y que rara vez logran su propósito.
Comenzaré por uno que no existe en español y que por más que incluyo en el diccionario, mi procesador de texto lo resalta en rojo: empoderamiento. Este vocablo adaptado del inglés empowerment , se utiliza constantemente al referirse a la capacidad que adquieren las comunidades durante la implementación de proyectos sociales y que les hará más consientes de sus capacidades futuras.
De hecho éste se convierte en uno de los fines de muchos programas, lo que me hace preguntarme si lo que quiere el gobierno no será que la gente ya no lo necesite, puesto que de tantas capacidades y de tantas posibilidades que se generan al interior de las colectividades se convierten en una fuente autosuficiente con masiva participación, recursos y resolución de controversias.
El término es usado insaciablemente en comités, grupos de discusión, foros, talleres y demás espacios de participación, pero parece que en una buena parte de los casos los grupos que deben generar sus iniciativas de trabajo y desarrollo simplemente no lo hacen, a veces culpa de la inexperiencia otras de quienes proponían el traspaso de poder. En últimas el empoderamiento no existe ni en español, ni en la realidad.
La segunda expresión que quisiera mencionar si existe, pero se le dan tantos significados que en últimas no se sabe lo que denota y parece que se termina haciendo todo lo contrario (nada), este es: gestión .
La verdad es que la palabra en si no me produce pereza, sino más bien ganas de llorar, expresiones como: se lo estamos gestionando, y la gestión está en proceso, revelan la dificultad y el número de requerimientos necesarios para que finalmente el gobierno responda que falta algún papel, firma, sello o timbre que permita efectivamente la realización de un trámite, siendo que éstos no tienen nada que ver con lo que realmente significa gestionar .
La última que reseñaré hoy es protocolo, pero no refiriéndome a la acepción que la distingue como una regla diplomática, sino a la que busca definir parámetros para el desarrollo o ejecución de un procedimiento. La realización de un protocolo (¡uy! casi no la puedo terminar de escribir, que bostezo) implica un trabajo en equipo que la avale y se reúna. Desafortunadamente para las reuniones, normalmente interinstitucionales, que lo definen no existe protocolo (otro bostezo).
Estos son tres ejemplos que se presentan en mi trabajo, si usted acaso tiene más, háganoslo saber y participe.
Se que lo que estoy escribiendo no es un tema nuevo, si buscan bien hace unos años Héctor Rincón, cuando era columnista de Cambio, escribió una columna en la que hacía alusión a aquellas expresiones que al escucharlas no le inspiraban más que un gran bostezo, signo de aburrimiento y sueño. La mayoría de las palabras reseñadas fueron aquellas empleadas por la burocracia o por los gobernantes de turno.
Imito ahora la idea con el fin de ampliar aquellos términos que se usan irresponsable y repetidamente, acuñándoles una gran cantidad de significados y que rara vez logran su propósito.
Comenzaré por uno que no existe en español y que por más que incluyo en el diccionario, mi procesador de texto lo resalta en rojo: empoderamiento. Este vocablo adaptado del inglés empowerment , se utiliza constantemente al referirse a la capacidad que adquieren las comunidades durante la implementación de proyectos sociales y que les hará más consientes de sus capacidades futuras.
De hecho éste se convierte en uno de los fines de muchos programas, lo que me hace preguntarme si lo que quiere el gobierno no será que la gente ya no lo necesite, puesto que de tantas capacidades y de tantas posibilidades que se generan al interior de las colectividades se convierten en una fuente autosuficiente con masiva participación, recursos y resolución de controversias.
El término es usado insaciablemente en comités, grupos de discusión, foros, talleres y demás espacios de participación, pero parece que en una buena parte de los casos los grupos que deben generar sus iniciativas de trabajo y desarrollo simplemente no lo hacen, a veces culpa de la inexperiencia otras de quienes proponían el traspaso de poder. En últimas el empoderamiento no existe ni en español, ni en la realidad.
La segunda expresión que quisiera mencionar si existe, pero se le dan tantos significados que en últimas no se sabe lo que denota y parece que se termina haciendo todo lo contrario (nada), este es: gestión .
La verdad es que la palabra en si no me produce pereza, sino más bien ganas de llorar, expresiones como: se lo estamos gestionando, y la gestión está en proceso, revelan la dificultad y el número de requerimientos necesarios para que finalmente el gobierno responda que falta algún papel, firma, sello o timbre que permita efectivamente la realización de un trámite, siendo que éstos no tienen nada que ver con lo que realmente significa gestionar .
La última que reseñaré hoy es protocolo, pero no refiriéndome a la acepción que la distingue como una regla diplomática, sino a la que busca definir parámetros para el desarrollo o ejecución de un procedimiento. La realización de un protocolo (¡uy! casi no la puedo terminar de escribir, que bostezo) implica un trabajo en equipo que la avale y se reúna. Desafortunadamente para las reuniones, normalmente interinstitucionales, que lo definen no existe protocolo (otro bostezo).
Estos son tres ejemplos que se presentan en mi trabajo, si usted acaso tiene más, háganoslo saber y participe.
17.3.06
Aqui escribimos de chéveres
Por Jorge
Compadre, creo que usted ha dado con el chiste de este ejercicio, por que lo que yo pensé que iba a ser mi ventana de difusión hacia el mundo me hizo descubrir una cosa: mi mundo es chiquito. Pero aún así me gusta, ampliarlo más que un reto o una necesidad es algo que simplemente pasa en las cosas que hago en el mundo real, aquí solamente comento esos eventos y quizás alguien por fuera de mi mundo llegue a leerlas y le interesen, inclusive gracias a las palabras que hemos escrito, algunos interesados en temas, como Girardot y el Transmilenio, llegan a nuestro blog sin querer queriendo y gracias a google.
Antes hubiera querido que a todos les gustara, que nuestros cuentos interpretaran toda una generación, pero no es así y no me importa. Este ejercicio simplemente hace las veces de un paréntesis literario, trata de dar explicación o exponer dos visiones del mundo, pero sin presiones de ningún tipo.
Agradezco a toda la comunidad blogera, esos que si han ampliado su mundo por el medio virtual, se leen y se comunican entre si, se hacen amigos y establecen vínculos de pertenencia, por que yo me siento parte de ella cuando leo un post interesante, así no lo comente…
Al compadre Andrés, con el que iniciamos esta idea, espero que esto no sea una carga, sino pues se acaba, me parece normal que hayan menos cosas que lo diviertan, por que hemos vivido más y menos cosas nos sorprenden, más si se tiene en cuenta que hay muchas malas, pero de hecho otro de los objetivos del blog es encontrar la dicha en lo cotidiano y a veces experimentar con cosas fuera de la rutina a ver qué pasa…creo que esa últia parte ha estado sin explotar.
En este último año me han (nos han) pasado muchas cosas…los que leen esto y algunos otros han estado ahí y creo que se les ha agradecido y se les seguirá agradeciendo. Dentro de los que leen, algunos se han reído, otros se han alejado, escuchan una buena canción o ponen a prueba sus conocimientos cinéfilos…ojalá demos para más en el futuro
Compadre, creo que usted ha dado con el chiste de este ejercicio, por que lo que yo pensé que iba a ser mi ventana de difusión hacia el mundo me hizo descubrir una cosa: mi mundo es chiquito. Pero aún así me gusta, ampliarlo más que un reto o una necesidad es algo que simplemente pasa en las cosas que hago en el mundo real, aquí solamente comento esos eventos y quizás alguien por fuera de mi mundo llegue a leerlas y le interesen, inclusive gracias a las palabras que hemos escrito, algunos interesados en temas, como Girardot y el Transmilenio, llegan a nuestro blog sin querer queriendo y gracias a google.
Antes hubiera querido que a todos les gustara, que nuestros cuentos interpretaran toda una generación, pero no es así y no me importa. Este ejercicio simplemente hace las veces de un paréntesis literario, trata de dar explicación o exponer dos visiones del mundo, pero sin presiones de ningún tipo.
Agradezco a toda la comunidad blogera, esos que si han ampliado su mundo por el medio virtual, se leen y se comunican entre si, se hacen amigos y establecen vínculos de pertenencia, por que yo me siento parte de ella cuando leo un post interesante, así no lo comente…
Al compadre Andrés, con el que iniciamos esta idea, espero que esto no sea una carga, sino pues se acaba, me parece normal que hayan menos cosas que lo diviertan, por que hemos vivido más y menos cosas nos sorprenden, más si se tiene en cuenta que hay muchas malas, pero de hecho otro de los objetivos del blog es encontrar la dicha en lo cotidiano y a veces experimentar con cosas fuera de la rutina a ver qué pasa…creo que esa últia parte ha estado sin explotar.
En este último año me han (nos han) pasado muchas cosas…los que leen esto y algunos otros han estado ahí y creo que se les ha agradecido y se les seguirá agradeciendo. Dentro de los que leen, algunos se han reído, otros se han alejado, escuchan una buena canción o ponen a prueba sus conocimientos cinéfilos…ojalá demos para más en el futuro
Despues de un año
Por Andrés
¿Y para que queríamos escribir? Hace un año empezamos como un ejercicio, escribir para escribir. Teníamos ganas de contar cosas, de pensar y dejárselo saber a otros. Este no es un blog con muchas visitas, pero creo que los principales lectores de mi vida lo revisan de vez en cuando.
Pasó un año y creo que es un buen momento para volverme a preguntar ¿Por qué quiero tener un blog? O mejor ¿Todavía quiero tener un blog?. En sus inicios pensé que iba a ser un espacio de opinión y bajo ese rótulo lo clasifiqué en BlogsColombia; opinar sobre todo, sobre cualquier cosa o sobre nada. Eso era lo que quería, que los lectores de mi vida supieran lo que pienso sin tener que encontrarme con ellos para echarles todo el cuento. Quería dedicarle tiempo a pensar en formas creativas de escribir algo que por mi estilo de vida puede llegar a ser demasiado cotidiano. Hacer ejercicio mental, intentar usar el lenguaje escrito naturalmente, casi como hablando, dejar la pasividad, mantenerme activo y vigente.
De pronto, después de un año, apagué la televisión, deje de leer los periódicos, no mas revistas ni encuentros en bares y cafeterías. No mas “vida social”. Todavía tengo opiniones, pero son sobre sujetos tan personales que no tengo tanta creatividad como para hacerlas parecer de interés común.
Un año pasó y he aprendido algo gracias a este ejercicio: a veces, que nos escuchen no es tan importante. No quiero ser escuchado por millones de personas, ni siquiera por diez, por que honestamente creo que en este momento no tengo nada que decirles. La segunda lección es: lo mejor de hacer las cosas es hacerlas.
Escribir por escribir, tener un blog por la medio hora de dicha que me da pensar en algo para escribir, escribirlo, leerlo y publicarlo. Este blog es pura diversión per se. Y sin los que lo leen, sin esas 5 o 4 visitas diarias en promedio, todo esto perdería todo el sentido.
Por eso, gracias compadre River por leerme y escribirme. Las ganas de divertirme no han parado, solo que encuentro diversión en menos cosas. Espero que volver a sentarme frente a la compu, corregir y pensar, vuelvan a ser de mis pasatiempos favoritos; que las pastillas para el insomnio me dejen tiempo de vez en cuando para escuchar música nueva mientras le dedico media hora a usted y a todos los que nos revisan, para intentar ser creativo y escribir naturalmente, como hablando con ustedes. Espero que mi intento de hacerlo no se vuelva una carga, ni una tarea.
Un abrazo
¿Y para que queríamos escribir? Hace un año empezamos como un ejercicio, escribir para escribir. Teníamos ganas de contar cosas, de pensar y dejárselo saber a otros. Este no es un blog con muchas visitas, pero creo que los principales lectores de mi vida lo revisan de vez en cuando.
Pasó un año y creo que es un buen momento para volverme a preguntar ¿Por qué quiero tener un blog? O mejor ¿Todavía quiero tener un blog?. En sus inicios pensé que iba a ser un espacio de opinión y bajo ese rótulo lo clasifiqué en BlogsColombia; opinar sobre todo, sobre cualquier cosa o sobre nada. Eso era lo que quería, que los lectores de mi vida supieran lo que pienso sin tener que encontrarme con ellos para echarles todo el cuento. Quería dedicarle tiempo a pensar en formas creativas de escribir algo que por mi estilo de vida puede llegar a ser demasiado cotidiano. Hacer ejercicio mental, intentar usar el lenguaje escrito naturalmente, casi como hablando, dejar la pasividad, mantenerme activo y vigente.
De pronto, después de un año, apagué la televisión, deje de leer los periódicos, no mas revistas ni encuentros en bares y cafeterías. No mas “vida social”. Todavía tengo opiniones, pero son sobre sujetos tan personales que no tengo tanta creatividad como para hacerlas parecer de interés común.
Un año pasó y he aprendido algo gracias a este ejercicio: a veces, que nos escuchen no es tan importante. No quiero ser escuchado por millones de personas, ni siquiera por diez, por que honestamente creo que en este momento no tengo nada que decirles. La segunda lección es: lo mejor de hacer las cosas es hacerlas.
Escribir por escribir, tener un blog por la medio hora de dicha que me da pensar en algo para escribir, escribirlo, leerlo y publicarlo. Este blog es pura diversión per se. Y sin los que lo leen, sin esas 5 o 4 visitas diarias en promedio, todo esto perdería todo el sentido.
Por eso, gracias compadre River por leerme y escribirme. Las ganas de divertirme no han parado, solo que encuentro diversión en menos cosas. Espero que volver a sentarme frente a la compu, corregir y pensar, vuelvan a ser de mis pasatiempos favoritos; que las pastillas para el insomnio me dejen tiempo de vez en cuando para escuchar música nueva mientras le dedico media hora a usted y a todos los que nos revisan, para intentar ser creativo y escribir naturalmente, como hablando con ustedes. Espero que mi intento de hacerlo no se vuelva una carga, ni una tarea.
Un abrazo
14.3.06
Tras un año
Por Jorge
Luego de un año de publicar este blog recomiendo los mejores post que se han publicado:
1. Transmilenio día a día
2. And I feel it !!!
3. Así no me caso
4. If I would...
5.
6. EN EL NOMBRE DEL PADRE (Diatriba a los padres que hacen de sus hijos una extensión de ellos....desde el nombre)
7. JUEGUE BALOTO...PERO EN GRUPO
8. Carlos y Patty, mañana a las 9.30
8. Siento desilusionarlo
9. Siete días
10.Música en Vivo
Bonus Track:Recordando Conciertos v.1
Después les daremos links con los blogs que nos han inspirado en el último año
Luego de un año de publicar este blog recomiendo los mejores post que se han publicado:
1. Transmilenio día a día
2. And I feel it !!!
3. Así no me caso
4. If I would...
5.
6. EN EL NOMBRE DEL PADRE (Diatriba a los padres que hacen de sus hijos una extensión de ellos....desde el nombre)
7. JUEGUE BALOTO...PERO EN GRUPO
8. Carlos y Patty, mañana a las 9.30
8. Siento desilusionarlo
9. Siete días
10.Música en Vivo
Bonus Track:Recordando Conciertos v.1
Después les daremos links con los blogs que nos han inspirado en el último año
13.3.06
Puerto Saigón
Por Jorge
Puerto Carreño está ubicada a 860 kilómetros de Bogotá, su altura es de 50 metros sobre el nivel del mar, pero queda como a 500 kilómetros de una costa, las precipitaciones están presentes todo el año, pero en estos meses en los que se inicia el año llueve menos. Lo más cercano que tienen a una playa se ubica en las riveras del río Orinoco (éste si es un río impresionante) y buena parte de su economía se basa en los servicios del gobierno.
No conozco muy bien la historia de la ciudad, pero seguramente la necesidad de establecer un puerto para el intercambio comercial con Venezuela, hizo pensar en la idea de fundar un asentamiento humano entre los ríos Meta, Orinoco y Bita. Adicionalmente ese punto afirmaría la soberanía nacional en las fronteras con Venezuela.
Si se quiere ver todo el pueblo se puede subir el llamado Cerro de la Bandera, que es mas bien una loma y no tiene bandera, se puede ver también el río Bita desembocando en el Orinoco y luego la unión del Orinoco con el Meta, donde se hace la esquina de Colombia. Del otro lado se observa Puerto Páez, ya en Venezuela.
Al abrirse la puerta del avión nos recibió un aliento de aire hirviente y húmedo ¿Como hacen todos los habitantes de este pueblo para aguantarse semejante calor?
Mientras espero que escampe acostado en el chichorro en el patio del hotel, me pregunto si esa misma sensación pegachenta en todo el cuerpo era la que sentían los soldados en Vietnam, se me venía a la cabeza la imagen de los actores que salían en la serie “Misión del Deber”, sufriendo con ese eterno calor.
La escena no era ni siquiera parecida a lo que se veía en televisión, es extraño, pero por lo único que lo podía relacionar es por una sensación que no se ha digitalizado y transmitido en televisión, la del tacto, pero aun así seguramente me encontraba ya desvariando por el calor que era realmente alto, a pesar de que diluviaba.
En realidad me acompañaba más gente en este lugar: unos paisas que hablaban de sus éxitos en la pesca del día en el río Meta, mi compañera de trabajo y un sapo gigante en un charco, que no lamí por el riesgo a intoxicarme.
(continuará…si no me da jartera seguir contando esto…de pronto cuelgue fotos)
Puerto Carreño está ubicada a 860 kilómetros de Bogotá, su altura es de 50 metros sobre el nivel del mar, pero queda como a 500 kilómetros de una costa, las precipitaciones están presentes todo el año, pero en estos meses en los que se inicia el año llueve menos. Lo más cercano que tienen a una playa se ubica en las riveras del río Orinoco (éste si es un río impresionante) y buena parte de su economía se basa en los servicios del gobierno.
No conozco muy bien la historia de la ciudad, pero seguramente la necesidad de establecer un puerto para el intercambio comercial con Venezuela, hizo pensar en la idea de fundar un asentamiento humano entre los ríos Meta, Orinoco y Bita. Adicionalmente ese punto afirmaría la soberanía nacional en las fronteras con Venezuela.
Si se quiere ver todo el pueblo se puede subir el llamado Cerro de la Bandera, que es mas bien una loma y no tiene bandera, se puede ver también el río Bita desembocando en el Orinoco y luego la unión del Orinoco con el Meta, donde se hace la esquina de Colombia. Del otro lado se observa Puerto Páez, ya en Venezuela.
Al abrirse la puerta del avión nos recibió un aliento de aire hirviente y húmedo ¿Como hacen todos los habitantes de este pueblo para aguantarse semejante calor?
Mientras espero que escampe acostado en el chichorro en el patio del hotel, me pregunto si esa misma sensación pegachenta en todo el cuerpo era la que sentían los soldados en Vietnam, se me venía a la cabeza la imagen de los actores que salían en la serie “Misión del Deber”, sufriendo con ese eterno calor.
La escena no era ni siquiera parecida a lo que se veía en televisión, es extraño, pero por lo único que lo podía relacionar es por una sensación que no se ha digitalizado y transmitido en televisión, la del tacto, pero aun así seguramente me encontraba ya desvariando por el calor que era realmente alto, a pesar de que diluviaba.
En realidad me acompañaba más gente en este lugar: unos paisas que hablaban de sus éxitos en la pesca del día en el río Meta, mi compañera de trabajo y un sapo gigante en un charco, que no lamí por el riesgo a intoxicarme.
(continuará…si no me da jartera seguir contando esto…de pronto cuelgue fotos)
13.1.06
La circunscripción del 1.65
Por Jorge
En nuestro país se consagra la protección de una gran cantidad de derechos y el reconocimiento de los de minorías que hasta antes de su promulgación eran invisibles para la sociedad y no tenían la posibilidad de pertenecer a alguna estructura de poder del orden nacional.
Dentro de la configuración en participación política, las minorías étnicas dividas en comunidades negras y comunidades indígenas, tienen garantizadas respectivamente dos y una curules en la Cámara de Representantes.
Aunque esta participación reivindica una condición histórica de exclusión, garantiza esta una verdadera inclusión dentro del sistema de toma de decisiones o es un espacio que mitiga más no resuelve los problemas de sus representados?
Si fuese así diferentes grupos mayoritarios tendrían derecho entonces a tener una curul en los cuerpos colegiados? Primero vendrían los que tienen una identidad basada en su origen, así no tengan un reconocimiento étnico, por ejemplo, los judíos. Luego otros grupos creerían poder tener representación.
Se imaginan una curul para los que ganan el salario mínimo (en realidad serían como 35 curules para éstos si de representatividad se trata), otra para los deudores del sistema UPAC, una mas para los discapacitados y así con cada grupo que se sintiera con la capacidad de ser representado, de demandar leyes que mejoren su calidad de vida y electoralmente fuertes.
Los que saben de este cuento dirían que los partidos se pueden encargar de estos asuntos y que en sus planteamientos generales podrían dar cabida o no a este tipo de propuestas de sus representados. Pero entonces por qué darle representación sólo a algunas minorías étnicas sin necesidad de que conformen un partido y excluir a los demás acores sociales?
Yo podría representar dos de estas colectividades: la de los miopes y el de los que miden menos de 1.65. No me he enloquecido, simplemente quisiera que ha todos los niños de 4 años les hicieran exámenes de visión, lentes antireflejo para los que manejamos o usamos computador y que hubiera una varilla mas bajita para agarrarse en Transmilenio, que nos dejen en las sillas de adelante del Colón, etc.
Como no creo que ningún partido lo incluya en su programa tendría que discutirse y con perspectiva de género y todo: si, yo propongo entonces que haya una circunscripción especial para las personas que medimos menos de 1.65, pero por la cual pudieran votar ciudadanos más altas y a la que pertenecieran un hombre y una mujer de esa estatura.
La única solicitud especial por parte nuestra sería que la curul tendría que ser adaptada para que los pies alcancen el piso y unos escalones para que se vean con mayor presencia escénica cuando les den la palabra.
En nuestro país se consagra la protección de una gran cantidad de derechos y el reconocimiento de los de minorías que hasta antes de su promulgación eran invisibles para la sociedad y no tenían la posibilidad de pertenecer a alguna estructura de poder del orden nacional.
Dentro de la configuración en participación política, las minorías étnicas dividas en comunidades negras y comunidades indígenas, tienen garantizadas respectivamente dos y una curules en la Cámara de Representantes.
Aunque esta participación reivindica una condición histórica de exclusión, garantiza esta una verdadera inclusión dentro del sistema de toma de decisiones o es un espacio que mitiga más no resuelve los problemas de sus representados?
Si fuese así diferentes grupos mayoritarios tendrían derecho entonces a tener una curul en los cuerpos colegiados? Primero vendrían los que tienen una identidad basada en su origen, así no tengan un reconocimiento étnico, por ejemplo, los judíos. Luego otros grupos creerían poder tener representación.
Se imaginan una curul para los que ganan el salario mínimo (en realidad serían como 35 curules para éstos si de representatividad se trata), otra para los deudores del sistema UPAC, una mas para los discapacitados y así con cada grupo que se sintiera con la capacidad de ser representado, de demandar leyes que mejoren su calidad de vida y electoralmente fuertes.
Los que saben de este cuento dirían que los partidos se pueden encargar de estos asuntos y que en sus planteamientos generales podrían dar cabida o no a este tipo de propuestas de sus representados. Pero entonces por qué darle representación sólo a algunas minorías étnicas sin necesidad de que conformen un partido y excluir a los demás acores sociales?
Yo podría representar dos de estas colectividades: la de los miopes y el de los que miden menos de 1.65. No me he enloquecido, simplemente quisiera que ha todos los niños de 4 años les hicieran exámenes de visión, lentes antireflejo para los que manejamos o usamos computador y que hubiera una varilla mas bajita para agarrarse en Transmilenio, que nos dejen en las sillas de adelante del Colón, etc.
Como no creo que ningún partido lo incluya en su programa tendría que discutirse y con perspectiva de género y todo: si, yo propongo entonces que haya una circunscripción especial para las personas que medimos menos de 1.65, pero por la cual pudieran votar ciudadanos más altas y a la que pertenecieran un hombre y una mujer de esa estatura.
La única solicitud especial por parte nuestra sería que la curul tendría que ser adaptada para que los pies alcancen el piso y unos escalones para que se vean con mayor presencia escénica cuando les den la palabra.
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