19.8.05

Paramilitares urbanos (no lo tomen como propuesta)

Por Jorge

El espacio público es una de las únicas opciones que tienen las personas de menos recursos para distraerse fuera de sus casa de 40 metros cuadrados; dejarlo a los privados genera usos cuyos costos pagamos todos. Por lo cual me indigna que a pesar del proceso vivido por la ciudad en los últimos años, aun es fácil encontrar buena parte del espacio público invadido.

Andenes, parques y plazas se encuentran con carros encima, vendedores, escombros y demás usos. A veces es tal la rabia que imagino un grupo de personas que simplemente mantengan el statu quo de las personas que queremos un respeto legítimo por el espacio público, pero a las patadas, irónico no?

La policía podría estar para es fin, pero mi percepción es que ésta multa, sanciona o regaña, pero no reprende realmente y es sobornable; asi que en el momento en el que el sentimiento de rabia aflora sueño como se rompen vidrios de carros a batazos y sale a volar mercancia y residuos de obras.

Al tratar de pensar en el paralelo con los paramilitares, me imagino que inicialmente los comerciantes legales le darían recursos para que espanten a los ambulantes. Una vez iniciada la dinámica y cuando no se puedan detener, bajarian los carros de los andenes, luego de destruir muchos que invaden el espacio público.

Tras esto, segúramente las personas lo pensaran dos veces para sacar el carro para comprar el pan y la leche y no se sentirán capaces de dejar el carro ahi solo. Seguramente los comerciantes reforzaran su seguridad privada con otros paramilitares y anunciarán su nuevo servicio: "Aqui si puede dejar su carro sobre el andén".

Curiosamente, no soy capaz de proponer algo tan agresivo para defender derechos sociales o me indigno tanto viendo a alguien pidiendo limosna en la calle...casi siempre los ignoro.

(Reitero lo que digo en el título, esto no es una propuesta, solo una muestra de indiganción y contradicción)

5.8.05

Que me perdonen, los nuevos evangelizadores

Por Andrés

Su relato me ha puesto los pelos de punta. Gracias a Dios, ese sábado me levanté muy tarde y no pude ir.
¿Y que tiene de malo asistir a esas reuniones? ¿Que tal que le dé por comprarse el kit de 2oo mil pesos?
Eso implica que no solo estará consumiendo productos naturales por el resto del año, también estará obligado a venderlos. Y vender no es fácil. Para empezar, hay que sentirse en confianza, ofrecerlo a la familia y los amigos.
Ya he tenido el infortunio de encontrarme con 2 de estos personajes en mi familia. Son unos evangelizadores de la salud, algo parecido a médicos sin fronteras. Y se toman el papel muy en serio, hablan enérgicamente, con convicción, gesticulando y batiendo los brazos como en un discurso político. Monopolizan, invaden. De alguna manera me hacen imaginarme a los primeros monjes que llegaron a este continente, vendiendo su idea de bienestar mental y espiritual para poder ganarse la vida.
Hace algunos años, uno de mis primos se convirtió al cristianismo y se vinculó activamente a la Misión Carismática Internacional. Cayó en las redes del fanatismo por su novia, que a los dos meses se convirtió en su esposa. A punta de hablar y hablar sin descanso sobre la dichosa comunidad, nos convenció para acompañarlo al culto un sábado en la tarde. Al regreso, no entendimos como lo habíamos perdido tan rápido, sus saltos y giros en los cantos, su inspirado llanto a la hora del remordimiento, todo nos dio las señales: teníamos que dejarlo ir, y solo, o nos hundiría a muchos en su caída. Lo mismo pasó con los vendedores de Herbalife. Dejamos de invitarlos a las reuniones, ya nadie quería sentarse junto a ellos en los cumpleaños y poco a poco los fuimos alejando, como método de autodefensa.
Nada más radical que las religiones o las ventas persona a persona. Casi son lo mismo, casi corrompen el espíritu con la misma intensidad y haciendo el mismo daño.
Es interesante ver como los adeptos a estos grupos forman clubes entre ellos, se reúnen y cada vez que se encuentran celebran con estruendosos aplausos el hecho de no ser los únicos en sus convicciones. Es como ver la efusividad de un abrazo entre colombianos que se conocen en el extranjero. Hacer parte de un club de renegados los une y la euforia se apodera de ellos.
¿Será que cuando dos o mas colombianos nos reunimos y hablamos maravillas de Shakira, de Juan Pablo Montoya, de Botero, de Gabriel García Márquez, cuando decimos que hablamos el mejor español del mundo, que el nuestro es 3er himno mas bonito del mundo, que nuestro país lo tiene todo, que nuestro distintivo ante el mundo es que somos más buena gente, más cálidos, cuando declaramos que la malicia indígena es una virtud, cuando dejamos salir el parroquianismo iluso de los renegados... será que los demás nos apartan de la misma forma como en mi familia apartamos a los carismáticos y a los vendedores?
La próxima ves que vea a mi primo le ofreceré mis excusas. Lo abrazaré y muy seguramente, lo invitaré a que se siente a mi lado en la mesa para comer frijoles, o torta con coca cola. Apartarlos es como apartarme a mi mismo.

Nota: Este blog quiere disculparse con los vendedores de Herbalife y con los creyentes que se sientan ofendidos. Las opiniones aqui expresadas son responsabilidad de Andrés Giraldo y no de los demás colaboradores (Jorge, que pena)

3.8.05

Siento desilusionarlo

Por Jorge
La dirección que usted da en el anterior mensaje es precisamente la de Herbalife… que contradicción, usted huyéndole a esa forma de hacer plata y es precisamente la que le ofrecen.

Procederé a contarle mi experiencia con este grupo:

Algún personaje que trabajó conmigo me llamó a ofrecerme una opción para obtener plata, pero no me podía decir por teléfono. Desde luego, tanto misterio me despertó más curiosidad, por lo que como a la quinta llamada me tocó decirle que bueno, que yo iba ese sábado.

El escenario era el mismo de la dirección, en donde se dieron cita alrededor de 40 personas de nuestra edad. Tras una presentación y establecimiento de reglas de juego, como apaguen el celular y otras indicaciones, el bonachón personaje (al que le iba a poner Carlos para proteger su identidad, pero por la mención de ese nombre en un post anterior, mejor dejémoslo Sinnombre, aunque también vestía pinta bocadillo) de entrada dijo que el había sido un estudiante mediocre y que se sintió muy defraudado al ver que uno de los mejores de su clase había conseguido un trabajo en donde ganaba menos de un millón de pesos y lo exigían al máximo.

Una vez nos sentimos identificados con él, por mediocres y subempleados o desempleados, en el peor de los casos, nos presentaron un video de la compañía que mostraba la importancia de alimentarse saludablemente y mantenerse en un peso ideal y además de la cantidad de gente que estaba dispuesta a pagar para estar y verse bien. ¿Estaría usted dispuesto a dejar pasar esta oportunidad? ¿Quiere después que le cuenten la cantidad de dinero que se están ganando conocidos suyos, mientras usted sigue engordando en su puesto de trabajo o sin trabajo?

Luego nos mostraron los diferentes productos que vende la compañía: malteadas, té, cremas, cápsulas y demás menjurjes todos naturales y los vendedores del producto comenzaron a decir que lo consumían y que se sentían de maravilla desde que los toman (debo admitir que habían muchachas chuscas, pero ninguna como Patty), igualmente mostraban jugosos cheques obtenidos por comisión en las ventas y lo miserable que habría sido su vida de continuar con sólo lo obtenido de trabajar en la profesión que estudiaron y que gracias a la compañía han decidido no ejercerla más. Cada testimonio se da por separado y después de cada uno viene un estridente aplauso, como de programa de concurso.

He de admitir que hay gente dedicada a la cosa y que va muy bien e inclusive que tienen oficios complementarios, como instructor de gimnasio o médicos…también era curioso que gente de más de 28 años sigan viviendo en la casa de los papás y pidiéndoles plata (toco madera, ojalá no me toque); pero me sacaba de quicio el que trataran tan mal al sistema laboral tradicional y que además la charla no despejara mis dudas, pues para ello tendría que adquirir un kit que vale doscientos mil pesos.
- Le interesó la charla?, me dijo la persona que me invitó
- Si, estuvo bien
- Pues bueno, entonces vamos al cajero saca la plata, compra el kit y yo le enseño cómo hacer más dinero
Salí corriendo….pero a almorzar a mi casa
(Escrito bajo el efecto del Nature´s Raw Guarana Instant Tea Mix, del cual te puedes tomar dos vasos diarios y sentirte muy energizado)

Este post no pretende desprestigiar la compañía Herbalife, ni sus productos, sólo describe una de sus reuniones de introducción

30.7.05

Carlos y Patty, mañana a las 9.30

Por Andrés

El tema del tipo con pinta de bocadillo (no bocadilloconqueso, solo bocadillo) me ha dejado sin palabras. Que envidia, que dicha, que sabroso poder lograr esos niveles en el ámbito del primer contacto en el transporte urbano. Yo paso mucho tiempo en el transmilenio por que es el único que puede llevarme a mi universidad, y no pasa una semana sin que vea al pie mio una de esas señoritas que dan ganas de conocer. Por eso, por pura envidia de lo que tiene “Carlos” y yo no, estoy dispuesto a hacer todo lo que pueda para mejorar mis habilidades interpersonales.

Para tal efecto, comenzaré por conocer gente. Pero ya no quiero mas alternos con talento, ni universitarios mantenidos (los de mi tribu). No. Lo que yo necesito es conocer gente emprendedora, de las que viaja estudiando inglés, de las que saben que el TLC empieza a tener relevancia y sobre todo, saben como entrarle a la gente. Es por esto que, gracias a una invitación recibida por correo, asistiré a una de esas reuniones en las que personas con ganas de ganar plata caen incautas en el rollo de “Trabaje desde su casa”.

Ok, es posible que no esté empezando en el lugar mas adecuado para conocer niñas lindas como “Patty”, es posible que esta solo sea una excusa para de verdad “mejorar mis ingresos trabajando en mi tiempo libre”; pero igual, no puedo reprimir mas estas ganas que me carcomen. Pienso en esto más como un ejercicio tipo Club de la Pelea, y no como un paliativo a mis falencias, ya evidentes ante mis propios ojos.

La historia comienza así: una tarde hace 3 días recibí un mail con una oferta de empleo que en resumen no decía absolutamente nada. No hablaba de salario pero prometía jugosas sumas, no trataba de horarios, no decía la empresa para quién iba a trabajar. Decía algo como “Ud. Ha sido seleccionado por su capacidad de emprendedor, sus estudios previos y su disponibilidad para hacer parte de un selecto grupo de ...” En ese momento pare de leer y sin pensarlo demasiado quise ver eso. No es una religión donde te fuerzan a creer en algo abstracto y sobrenatural, no se trata de un foro de vendedores de Herbalife donde te convencen de los beneficios del producto y de comprarlo para ti de tal forma que los demás vean el efecto y también lo quieran. Se trata de una promesa de dinero, así de llana. Un grupo de personas desocupadas, encorbatadas, esperando una solución a los problemas de su vida en un trabajo misterioso.

Adjunto a continuación el mail con el que me citan al la reunión que espero, me divierta tanto como me intriga. Si se animan a acompañarme, pueden inscribirse en la siguiente dirección:

Estimado(a) Andres Giraldo
Su entrevista está confirmada para el día Sábado, 30 de Julio de 2005 a las 09:30 am. en la Cra. 13 a # 88 - 44.
Es imprescindible ser puntual, es muy importante que llegue 15 minutos antes, vestir acorde a la ocasión (vestimenta de negocios) e imprimir esta confirmación para presentarla en la recepción al momento de su llegada. Al llegar debe solicitar a Maria Consuelo Forero y Ricardo Fonseca.
Por favor haga click AQUI para imprimir éste documento el cual debe entregar al llegar a la dirección antes señalada. En caso de no tener una impresora disponible, tome nota de la información aquí contenida y suminístrela al llegar a su entrevista.


Espero con ansias que la mañana llegue y me llene de las bendiciones de dios fortuna. Espero conocer a una Daisy, o Maribel. Que tal a un Carlos que, en uno de sus arranques de Sr. Personalidad, me revele el secreto para ser un chico que levanta en los buses. No puedo aguantarme, ¡quiero ir ya !

29.7.05

If I would...

Por Jorge

Apenas me subí al transmilenio me percaté de que la niña que ocupaba una silla azul estaba demasiado alentada y que era muy joven para la forma en que estaba vestida y desde luego para estar ahí sentada: sastre gris, zapatos negros y una camiseta blanca con escote rectangular discreto pero insinuante, lo suficiente.

Llevaba un libro en sus piernas, “Algo international business”.
-¿Estás estudiando inglés?

Uy! Ese no fui yo! Me percaté de que al lado mío había un enano, y para que yo diga que es un liliputiense, pues el tipo realmente era bajito.
Vestía pinta bocadillo: blazer azul, pantalón café, zapatos negros, camisa blanca de diagonales azules y corbata con cuadros, todo un salpicón. El tipo tuvo la valentía de hablarle a la escotada mujer a quien yo apenas miraba de reojo.

-Si, aunque yo ya lo he estudiado antes, viví en Londres- respondió ella.

-¿En serio?, yo también viví alla tres años, si algo se te dificulta puedes llamarme, mi nombre es Carlos, y le dicto un teléfono que ella copió.
-Yo soy Patricia…pues no lo domino tanto como tu, yo sólo estuve allá un año.
- Qué es lo que te queda más difícil, la gramática, hablarlo?
- La gramática
-Y algo en especial?
-Si, las cláusulas
- Veo
- No mentiras, los condicionales…

Era increíble, este maestro debería ser contratado en el polo norte para romper trozos gigantescos de hielo que dificultan el acceso a sitios remotos, ya tenía su confianza ganada, pero venía lo mejor…

-¿Y en dónde viviste?

- En Zipaquirá.

Nuestra despistada amiga creía que le había preguntado por su sitio actual de habitación y yo igual de despistado llegué a pensar que había un barrio londinense que se llamaba como el municipio cundinamarqués, infortunadamente, no es así…

-No, en qué parte de Londres?.

- Ah, en ******

- No puede ser, casi somos vecinos, antes no nos vimos, yo viví en Liverpool street.
- Y te alcanzaron a tocar los atentados?
- No, yo llegué y una semana después fueron, muy cerquita a donde yo vivía hubo uno en la estación de Liverpool Street
- Tanta gente inocente…..
- Si, pero además que canallada poner una en King's Cross, donde todo el mundo hace intercambio.
- Habrá que volver, pero ahora no, por que las cosas están muy agitadas.

Que ironía decir que no se puede ir a Londres estando en Colombia.
La sensibilidad estaba a flor de piel, sólo quedaba mostrar un poco más de interés en ella…

-Bueno y me puedes dar el tuyo?
-Ah, no me lo sé

Se seguía confirmando que como buena parte de las mujeres, esta también se hace la loca; luego procedió a mirar su teléfono y a darle el número.

-Y estás estudiando en la universidad?
- Ahora estoy haciendo la práctica en Proexport, en un estudio de comercio exterior.
- Que interesante, ahora con el TLC, el tema toma relevancia.

Claro, mostrar algo de interés y mínimo de conocimiento no sobra…

El bus se seguía llenando y el lugar común de cómo viven de llenos los articulados, así no sea hora pico fue parte de la conversación incluyendo el chiste de transmilleno, vinieron silencios incomodos...(para evitarlos, por favor vean la escena de "Pulp Fiction" en la que Mia Wallace-Uma Thurman- le dice a Vincet Vega -John Travolta- que cuando vuelva del baño quiere que le tenga un tema de conversación)

Infortunadamente llegué a mi estación de destino y me tuve que bajar, de nuevo concluyo que nuestro sistema de transporte es tal cual como su slogan: “Un sistema de vida”.

La última frase que escuché de nuestro Don Juan antes de bajarme fue:
- Y Patty, donde queda la empresa?

****** Los autores de este blog quieren proteger el barrio de Patty en Londres de y por lo tanto no lo divulgan.
De la emoción no anoté los teléfonos, sería derechupete poder hacerles entrevistas.

26.7.05

GO (Guía del Ocio)

Por Jorge
La verdad es que cada vez me maman las salidas sin motivo. En realidad salGO como por ver que pasa, pero hace rato no siento el “estoy que me rumbeo”….y la verdad es que me GOzo los motivos: cumpleaños, despedidas, grados y demás son sitios en los que la contagiosa alegría permite el disfrute de la pachanga.

Salir a ver que pasa
Normalmente si uno espera mucho de una rumba no pasa nada, sino espera nada de pronto tampoco, así que es mejor ir a la fija e insisto en lo del motivo (que haya).


Convergencia

La verdad odio esa esquina frente a ese centro comercial estilo Miami que lo obliga recorrer todos lo locales para lograr llegar al cine, y frente al que era la sede de la Cruz Roja que albergó a desplazados y uno que otro vivo por más de un año, y que hoy en día está en obra para ser sede de oficinas. Lo detesto por que obliga al transeúnte arrivista a protegerse en el espacio privado o en la seguridad privada, para que no le pidan comida o traGO o le morboseen la chica o le busquen pelea en vez de poder confrontar la situación. .

Seguramente los lugares excluyentes muestran lo peor de si a la sociedad, le quita el carácter de gente a quien no tiene ingresos suficientes o una pinta adecuada, y de paso nos sentimos seguros y hasta identificados, acaso no habrá alGO mas repulsivo? Ellos al penetrar las barreras físicas de la ciudad, nos dan asco y nos parece que es lo peor que produce nuestra ciudad. Acaso estamos haciendo alGO para que ya no se produzca? Lo peor es que en los momentos en los que uno se los encuentra está tratando de evadir realidades más personales, que le tocan más: el trabajo, el estudio, el amor, o no tener alguno de los tres, en fin, todo menos que los pobretones vengan a pedir o (uy! Que susto!!) a agredir.

El GOrdo
El encuentro con este personaje no era propiamente el “qué pasa!?” de la noche, pero fue mejor que nada. Como ya se dijo el sitio donde estábamos es una esquina de confluencia social, ebrios caminan al lado de hambrientos, solitarios al lado de mujeres voluptuosas, personas calzando Nine West y vestidas con Tommy Hilfiger al lado de harapientos (¿cuál exclusión uón?).

Nuestro personaje bonachón y con una chica linda, apenas y se podía sostener de la rasca. (Agradezco públicamente a Andrés el que ni me haya presentado, hubiera sido un formalismo ridículo y rápidamente olvidado).

El punk que se nos sentó en la mesa a ofendernos era uno de los que quizás ofende a su casta “yo no soy punk, yo soy yo”, dijo tras tratar de devolverle una de las ofensas. Todos recibimos sus reproches y percibimos sus ganas de buscar pelea por no tener nada que perder.

El GOrdo dijo “GO de mi mesa” y cambió a una actitud más excitada, el punk mostró todo su resentimiento “GOnorrea,,. usted como no le ha tocado aguantar hambre”…”si soy una rata, una rata urbana” -exclamo más tarde (Un llamado de afecto para unos es un gran insulto para otros -para los que lo entiendan-).

-“Nos vamos?” –preguntó el GOrdo,
-“Bueno” –asentimos todos.

No creo que en realidad se fueran agarrar, ambos estaban asustados, el GOrdo sólo se quito las gafas y ya pasó a ser el agresor. El respaldo del punketo apenas y decía cosas como “traigan a ese marica” y se referían a su compañero no a "nuestro GOrdo".

Aunque disfruto lo que hace ese encuentro con la ciudad (finalmente la ciudad es la gente), me parece mejor ser un poco determinista y saber qué nos vamos a encontrar, de pronto la próxima vez no estamos tan de buenas y nos toca el ataque de los hippies.

Nota: Este blog no pretende ofender a ninguna tribu urbana, al personaje que denominamos punk o punketo o punkero, tenía ese día una pinta similar por lo cual se le cataloga de esa forma. Estamos seguros de que hay fanáticos del punk que son buenas personas y que hay unos peores que el que nos agredió verbalmente. Tampoco creemos que los hippies sean agresivos.

Bogotá, cll 83

Por Andrés

El sábado pasado salí de rumba de nuevo. Pero esta vez experimenté algo nuevo: fuimos a un bar de moda, de esos que hay que hacer fila para entrar y gastar mas de 100 mil pesos en una botella de tequila.

El sitio se llama Nistha y queda en frente de Atlantis Plaza en la 81. (Carrera 14 No. 81 -10).
A la entrada tuvimos que hacer más lobby que para conseguir un trabajo. Los porteros tenían cara de todo menos de muchachos rudos y saca-borrachos. Logramos entrar (casi que a las malas, moviendo palancas) y una vez adentro nos encontramos con una parte del grupo que había llegado mas temprano para evitar el suplicio del arribismo a las 10 de la noche en la portería del sitio. Estaba sonando pop latino y así siguió casi toda la noche, variando con tandas de house, 80's, vallenato y merengue. Lleno de chicas y chicos jóvenes, semi-universitarios, semi-ejecutivos, el uniforme era camisa y jeans para los hombres, blusitas escotadas y variedad de faldas y jeans para las niñas. No me puedo quejar, niñas muy bonitas y tipos poco amenazantes.



Empezamos lento, bailando como se camina, tomando suave para que la botella durara toda la noche. La entrada me bajó los ánimos lo suficiente como para que, aunque el sitio fuera de verdad bonito, no tuviera demasiadas ganas de estar ahí. Igual, experimento es experimento y hay que llevarlo hasta las últimas consecuencias. Me dispuse entonces a pasarla bien, bailando y viendo de cerca a mi próximo room-mate. Enamoradora.

Bailé un rato, suficiente como para que mis acompañantes empezaran a estar de verdad bien, una pareja que no era pareja iba por los vallenatos apoyaditos y entonces supe que era el momento de un descanso para mi. Salí del sitio y me encontré con una Bogotá horrible, llena de gente en las calles buscando como robar o pidiendole trago o comida a los otros rumberos que descansaban en un lugar de perros calientes. Daba miedo estar ahí. La noche empezó a cambiar de ritmo y de pop latino pasó a punk criollo, tipo Gobierno Podrido o Rodrigo D.

Al sitio de perros entró uno de mis amigos que veo con poca frecuencia. El gordo, borracho como siempre que lo veo, buscaba en sus bolsillos plata para pagarle una hamburguesa a su chica. Esperé a que guardara los billetes en el bolsillo (consejo: no asustar a un borracho mientras cuenta plata en la calle), lo saludé y nos sentamos en frente mientras comían. Uno de los personajes que pedían comida se sentó y empezó a molestarnos incansablemente. De un momento a otro el gordo respondiendo a una agresión del punkero se quitó las gafas y lo persiguió media cuadra con la intención de enseñarle a respetar, por que no todos los borrachos lo hacen por diversión y nadie debe aprovecharse de su condición en ningún momento.

Emocionado, corriendo detrás del gordo para que no se agarrara con un tipo que hasta armado podría haber estado, me detuve y encontré que la Bogotá callejera era suficiente por el momento. Nos despedimos y volvimos al bar, con el ánimo mucho mas dispuesto a disfrutar de lo que resultó ser una salida muy sabrosa. El ritmo cambió de nuevo y ahora la noche sonó a mapalé o puya: la gente del sitio ya estaba muy entonada y cantaban pop como se canta un vallenato, las señoritas bailaban tan emocionadas y atrevidas que se podría pensar que en cualquier momento las blusas escotadas quedarían reducidas a un trapo en el piso. Las meseras bailaron sobre la barra, el reguetón subía la tensión sexual en todos y de pronto, sin darme mucha cuenta, me gustó.

Volví al apartamento muy feliz, manejaba tranquilo, sin afanes, disfrutando de la autopista norte a las 3 am en una madrugada lluviosa. Las luces se opacaban con el brillo del concreto en las calles y yo las veía mas alegres y juguetonas que antes. ¿Vale la pena gastarse 40k en una salida un sábado por la noche? Todavía no lo sé, pero supongo que hacerlo de vez en cuando es tan divertido como quedarse en la casa descansando. De vez en cuando.

(imágen de eskape)