13.1.08

El compa'e Menejo

por Andrés

El compadre Menejo nació en una montaña, y nunca había visto luz eléctrica en su vida. Cuando llegó por primera vez a Sampués se asombró al ver un poste de luz y demandó con ansias a Doña Prístina en la tienda de la esquina sur oriental de la plaza: “Despácheme un calabacito, que sea alumbrador”. Regresó a casa emocionado con su calabacito, y le pidió a su mujer que le quitara las semillas para sembrar un árbol en el solar. Su mujer, una chica educada por monjas misión de la Compañía de María, orden fundada en Francia en 1607 lo recibe primero con las piernas abiertas, y luego con una risa burlona. No puede creer que Menejo sea tan ingenuo.

Duró varías horas intentando encender el calabacito, hasta que al término de 2 días con sus noches Menejo decide preguntarle a su mujer como funciona la electricidad. No era fácil para él, considerado el más culto de su familia, sobreponerse a su orgullo y recurrir al conocimiento de una mujer; pero la excusa era completamente meritoria. No se trataba de una tecnología conocida como los mecanismos de una máquina de coser, era algo entre místico, mágico y real. Se sentaron a la luz de las velas en la banqueta de madera de 8 puestos que ponen en frente del patio para secar el café, uno cerca al otro, abrazados y enamorados. Después de la explicación detallada de su mujer, no pudo conciliar el sueño por varios días imaginándose la forma aerodinámica de los electrones para que pudieran viajar a tales velocidades, los mecanismos de organización dentro de los cables para que las partículas que iban tan rápido no se chocaran entre sí, el color amarillento de los cortos circuitos controlados, el calor inmenso y sofocante de los hornos que convierten la arena en vidrio, los molinos gigantescos para generar el flujo eléctrico suficiente para prender por tantas horas las bombillas de la plaza de Sampués. Su mujer, desesperada por el insomnio y la inapetencia sexual de Menejo, recurre a una solución desesperada para aliviar la curiosidad de su marido: romperá el calabacito alumbrador y contratará un servicio de mensajería para las vueltas que se necesitaran en Sampués.

Al final del mes, Menejo vuelve a sus ocupaciones habituales: recolectar el café que se madura antes de tiempo en los racimos verdes, mantener disponible sal para el ganado, hacerle el amor a su mujer y afilar los machetes para el desyerbar constantemente el cultivo de arvejas. Sin embargo, nunca logró sobreponerse a a imagen de los focos en la plaza. Algún día, cuando su mujer se lo permita, volverá a Sampués y esta vez, cambiará el armónico y estable amor de esposo por la incertidumbre y emoción del método científico. No se puede tener una doble vida, no se puede amar a su mujer y a la ciencia al mismo tiempo. Esperará, como hacen los hombres decentes, a que su mujer tenga hijos y olvide a Menejo por estar pendiente de biberones, pañales y vómitos lácteos y babosos. Entonces podrá ser un hombre de ciencia.

18.12.07

Gente unidimensional y gente de buenas

Por Jorge

Gerardo era mi vecino de puesto, encargado del sistema de información de la oficina, este ingeniero de sistemas no saludaba, no decía nada, no hablaba por teléfono, cuando se le preguntaba algo respondía con monosílabos, el tipo ni se sentía y para mi era demasiado tímido mas no antipático. Este comportamiento era indescifrable por que una buena parte de mis compañeros de trabajo han sido siempre bastante habladores.

Un día en medio del desocupe me dio por meterme a la página de Palm y ahí si le dio por hablar, mejor dicho, casi no lo callo; lo dominaba todo: la capacidad de memoria de los modelos, sus sistemas operativos la resolución de las pantallas, los periféricos (¿?) y otra cantidad de especificaciones técnicas que me dejaron francamente sorprendido.

-Claro, es el tema de él- me dijeron algunos cuando les conté sorprendido la anécdota. Pero más bien yo me pregunto cómo es posible que este señor sólo hable entonces de una cosa y que además precisamente sea de esos aparatos aparentemente simples y lleno de circuitos. Su pasión se basaba en la razón de un aparatito rectangular.

El caso de Germán es muy parecido, él no es mi vecino, pero si era común cruzármelo en los pasillos y solamente intercambiábamos el saludo, su tema era el fútbol, mucho más común y pasional, lo descubrí en pleno mundial de Alemania en el 2006. aún así su opinión era muy racional, frases como “No es posible alinear un 9 de media punta” o “su movilidad le permitiría desempeñarse mejor como carrilero que como lateral”, hacían entonces que mis comentarios de “corra…corra” o “pero por qué no la pasa” me mostraran como un simple aficionado. Germán entonces era un técnico del deporte que muchos simplemente practicamos o gozamos, en ese mes, ni después, supe qué más le gusta o qué hace en su trabajo (y eso que estamos en la misma empresa).

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(-)
- -No marica en esta llevadez yo no salgo, además yo siempre gorriándoles a ustedes ya me da pena.
- - Camine hombre, que allá no lo dejamos morir de hambre.
- - No cómo se le ocurre y además todos emparejados y yo allá sólo.
- - Bueno güevón, yo no le voy a rogar, quédese entonces llorando en su casa.

(+)
- Quiubo, ¿Hoy si salimos con el parche?
- No, imagínese que estoy en Barranquilla visitando a mi novia.
- ¿Consiguió novia? Veo, ¿y la búsqueda de trabajo cómo va?
- Precisamente fue en el trabajo que me mandaron de viaje por unos días, aprovechando que me ascendieron a enlace con la seccional norte.
- Hombre lo felicito, nos vemos entonces la otra semana y me cuenta bien.
- No puedo, me gané un concurso en La W y me voy a Miami por quince días con todo pago.
- ¿Cómo así, usted oye La W?

(*)

- Ajá, que bueno oirlo y que se haya acordado de los pobres.
- Si, ya parece que me quedo por acá unos días juicioso y nos podemos tomar unas polas juntos.
- Pues que bueno, siempre es que tiene varias cosas que contar.
- Si, en un rato lo recojo.
- Vale, ¿viene en el carro de su papá?
- No, ¿acaso no sabía?, me gané un Twingo por tomar Choco-Listo.
¡Plop!...
(Estas conversaciones se tuvieron con la misma persona con pocos meses de diferencia).

DEDICADO A LOS AMIGOS A LOS QUE LA MONEDA POR FIN LES HA CAIDO EN LADO QUE SE HABÍAN PEDIDO.
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A L le robaron el celular otra vez, éste tenía todos los gallos posibles incluyendo doble cámara, que tomaba lindas fotos, adicionalmente se le llevaron todos los papeles.

-Yo me lo merecía, me estaba buscando ese robo, nadie me mandó a irme de bares; además acuérdate que no puedo tener esos aparatos tan sofisticados, siempre me los roban; ya me había pasado con dos celulares y una cámara…en cambio esa flecha que tenía antes ni por que de plata se lo llevan.

El lío de estar indocumentada no lo ha resuelto, no quiere que sus papeles digan que fueron expedidos acá en la capital, sino que deben ser originarios de su pueblo…ni modo, le tocó hacer todas esas vueltas en un día de vacaciones.

27.8.07

Alta Fidelidad

Por Jorge

I
El libro se acabó justo cuando se apagaron los motores; ni siquiera la rudeza del aterrizaje hizo que alejara mi mirada sobre las últimas líneas de “Ciudad de Cristal”. Desde el aire la selva parece una ensalada infinita de brócolis; ya en Mitú, en el mototaxi hacia el hotel, me percaté de que al lado del aeropuerto está espacio donde todo termina: el cementerio. En dos años de ir no me había preguntado dónde quedaba, de pronto ni siquiera lo había querido ver. En ese instante contrasté los sentimientos de percibir la grandeza de ciertas cosas como la selva y a los pocos momentos la pequeñez en la que terminamos.

II
Paul Auster ahora es cineasta y seguramente se va a ganar un nobel de literatura. Si Winston Churchill pudo siendo político y tomándose una botella de ginebra a diario, pues Auster lo tiene en el bolsillo con su literatura postmoderna de personajes confundidos, llenos de dudas y giros impredecibles en la trama.

III
En la novela Quinn escribe con el seudónimo de William Wilson, sobre las aventuras del detective privado Max Work. Al confundirlo con el Detective Paul Auster, Virginia Stillman contrata a Quinn para que los proteja de su suegro. Entretanto Quinn encuentra al verdadero Auster, quien escribe un ensayo en el que busca descifrar el personaje del Quijote.

3
Viernes 4.30 de la tarde. Estaba sólo en la oficina, hasta la secre se había ido. Le marqué a Angélica, sabía que se iba a ver con Johana esa noche, le iba a pedir que me hiciera barra, que le preguntara sobre lo que sentía por mi. De repente L entró corriendo a la oficina. Me pregunté qué carajos hacía ahí, si hace menos de una hora había llegado de viaje. “¿Qué más?” fue su escueto saludo. Colgué el teléfono, ni siquiera había terminado de marcar.

2
Meses antes, cuando me di cuenta de que Johana se me había escapado L improvisadamente me invitó a almorzar a su casa, ese día vi que ella existía, a pesar de que llevaba un par de meses trabajando en un cubículo diagonal al mío. Lo recordé viendo “High Fidelity”, con John Cusack. El principal personaje femenino se llama como L y Rob, el protagonista, regala compilaciones musicales que hace con la misma regla con la que le grababa discos a Daniela: las mejores canciones no se ponen primero (ahora es menos místico, los archivos de mp3 van de un lado a otro sin selección alguna, por eso todos tenemos las mismas canciones en los iPods).

1

- ¿No se te hace increíble que la amiga de Adriana esté estudiando la Maestría que quieres hacer en una de las mejores universidades del mundo? ¿No te parece una gran señal? ¿No crees en ellas?
- Ajá, respondí algo incrédulo

Pensé que en lo que creo es en generar las oportunidades. Las coincidencias las debo generar YO, ME TOCA A MI.

Dos semanas después la amiga de Adriana me respondió un correo electrónico aclarando mis dudas.

26.8.07

Flickr

This is a test post from flickr, a fancy photo sharing thing.

23.7.07

Sobre becas, prospectiva y planeación estratégica

Por Jorge

El compadre quería su beca, no se si la pudo lograr, escribió un plan de vida y otro empresarial. En mi humilde concepto, sólo al final dio con el chiste, “hay que ayudarle a los demás a lograrlo” (ser feliz). Querer serlo no basta, hay que ser excepcional para que los oferentes donen ese platal para que los aspirantes vivan y estudien en sus países. Después hay que volver a Colombia y cumplir una labor social; triunfar no basta, hay que hacer que los demás triunfen.

Lo que le gusta puede abarcar muchas cosas, es cierto y está bien, pero sólo se va a estudiar UNA de las varianbles que le gustan, cuyo objetivo altruista busca que usted después tenga un trabajo donde aplique el conocimiento y así los efectos de éste mejoren la calidad de vida de alguna gente. Toda esta sobrevaloración del impacto del conocimiento en el desarrollo de los grupos sociales se la debemos a Kant, y a su vez hace que los países con muy buenas universidades y oportunidades de financiación crean que pueden juzgar un plan de vida como mejor que otro.

Los expertos en estos temas sugieren desarrollar alguna estrategia de planeación para definir los pasos que se deben seguir para alcanzar una meta, éstos no deben tener muy en cuenta algunas variables actuales, como nivel de ingresos, sino que debe proyectar los pasos que logró para tener, por ejemplo, una compañía que exporte a los países con Costa en el Pacífico. Curiosamente es muy importante tener en cuenta las otras cosas que le gustan: Tendré hijos, tocaré clarinete, pintaré al óleo, seguiré escribiendo este blog así no lo lea nadie, viviré en Taganga o en Bogotá.

21.7.07

El derecho a asustarse (reivindicación masculina)

Por Jorge

- Termine con Jacques después de tres años de relación, no se quería aún casar conmigo. ¿Cuánto tiempo más tenía que esperar a que se decidiera, seis años?

Así comenzó el almuerzo con Cata, la siempre churra y de cuerpo tonificado (si si, está buena), pero esta vez a sus grandes ojos cafés se les notaba el exceso de llanto de los últimos días.

Jacques es un joven que bordea los treinta años, bien plantado, carro importado y con la posibilidad de gastar a sus anchas, comer en cualquier restaurante en la zona G en Bogotá, llevarse a Catalina un fin de semana a Cartagena y de vacaciones a Nueva York. (-Phuket en dos años mi amor, le decía cuando hacian planes juntos).

Su posición laboral es buena pero riesgosa, cualquier error manejando los millones de los demás le costaría su puesto, un recorte de personal también lo podría marginar de su cargo como ejecutivo de cuenta; nada parecido a lo que vivió su padre, quien llegó a subgerente de la filial de una multinacional y gracias a eso cual hoy disfruta de una jugosa pensión tras 22 años de trabajo contínuo.

Catica no se queda atrás, si bien no gana el mismo sueldo de su ex por que trabaja en el sector público y no se puede dar los mismos lujos (aunque su vanidad no se centra en poseer), es independiente económicamente; el nivel académico alcanzado con los posgrados que ha hecho, incluyendo uno fuera del país, hacen que haya acumulado el suficiente “capital humano” para aportar a la sociedad y sentirse orgullosa de ello.

Si se tiene en cuenta que vivieron un año juntos en Londres, donde cada uno hizo una maestría, lo que ella quería entonces era dar el paso que parece obvio: “anillar” a Jacques; de alguna forma se sentía lista para asumir el reto de conformar su propia familia, pero más que preparada era algo que creía necesitar.

- "No entiendo cuál es el problema, los hijos podrían esperar, sólo quiero que la relación pase al nivel más lógico”, me seguía diciendo

Casualmente me encontré a Jacques en Pravda departiendo con un grupo de sus amigos, el hombre ya tenía un par de dry martinis encima y al hablar de su situación sentimental me dijo –“hombre, usted sabe que yo la adoro, pero simplemente estoy asustado, yo no quiero casarme aún, quiero seguir disfrutando de la forma en que vivo actualmente. Cuando Cata me preguntó por qué no nos casábamos simplemente me dio pavor y le dije que si fuera un irresponsable aceptaría y seguro duraríamos como marido y mujer algo más de seis meses; ahora soy mas consciente, le pedí que me tuviera paciencia”.

- “¿Qué tal el güevón?” me preguntó Catalina, ya con los ojos llorosos.

Dedicado a quienes tienen miedo y se atreven a decirlo y a las chicas que están dispuestas a tenernos paciencia

19.7.07

Aca sigo

Por Jorge

Volver a escribir

“Escribir sobre un tema que ya ha relatado es una forma de autoconocerse”. Ese fue el comentario de Paloma, quien sorprendentemente resulto lectora de este blog. Dijo también que ese era un ejercicio sicológico, pero que ella no se acordaba del nombre. (como siempre Paloma dice no saber, pero resulta que si, lo que me parece es que no le gusta que la encasillen como alguien muy intelectual).

“Lo que escriben es reflejo de lo que son”(…) “hay que conocerlos (a Andrés y Jorge) para reconocerlos en lo que dicen sus post”, continúo.

Después de mucho hablar, luego de meses en que no nos habíamos visto me di cuenta de que ya no somos los mismos, aunque el vínculo de amistad continúa.

Sin gusto, sin ganas

Hace un tiempo comía y no me sabía a nada o todo a lo mismo; tomaba hasta embriagarme así fuera con motivo o sin él y aun así no lo disfrutaba; todos los años tengo una película favorita menos ese en la que todas me daban lo mismo. Trabajar y estudiar eran actividades que hice conjuntamente y me permitieron copar el tiempo, pero no recuperar el gusto.

Pensaba sin preocupación que algún día pasaría; recibía y daba abrazos que me daban fuerza, pero no me hacían desear mas cosas. Sólo hasta que fui a ver Matchpoint con Miranda me volvió el gusto por las pelis, la música y las buenas conversaciones. Parece que a esa pequeña obra maestra de Woody Allen le debo mucho y claramente se volvió en mi filme favorito de ese año por encima de cualquier historia de amor entre vaqueros o de por fin descubrir cómo Anakin ingresaba definitivamente a las filas del Lado Oscuro.

Sólo una que casualmente vi también con Miranda, la ha podido igualar este año: “La vida de los otros”, que muestra la historia de una sociedad con gustos impuestos y a un personaje que se va descubriendo lentamente y que demuestra que el sentido humano no se puede ocultar tras una imposición política.

A pesar de todo creo que me sigue gustando el dulce, pero no empalagarme. Aun así los hechos recientes aca afectan y dan sed porque saben amargo.