Por Jorge
El proceso de privatización y globalización permite compañías gigantes que hacen una buena parte de los productos que consumimos a diario y que se pueden conseguir casi en cualquier parte del planeta.
Los productos de las industrias nacionales buscan hacer competencia a través de productos posicionados y el conocimiento del mercado local, el cual han resuelto las multinacionales de manera simple con la compra de estas empresas.
Que no es una adquisición, sino que se volvieron socios estratégicos o se fusionaron es lo que cuentan los medios para disfrazar lo que es real; la empresa ya no es del millonario criollo, sino de un míster (o de muchos místeres) y el producto nacional es uno mas del inventario de la multi.
En Perú, la gigante de bebidas Coca Cola nunca pudo derrotar en ese mercado a la Inca Kola. Si bien los que sintetizaron este sabor obviamente no fue esta civilizacion indígena, si debe ser extraño leer en la botella cual es ahora el productor de la gaseosa. Otro ejemplo en ese país es el de los helados y chocolates D´onofrio, recordados por quienes sintonizabamos tele por perubólica, que ahora es propiedad de Nestle.
Esto no solo ocurre en países en vías de desarrollo, sino también del primer mundo; tal es el caso de los muy británicos carros Aston Martin son ahora propiedad de la Fordy la cerveza irlandesa Murphy´s es envasada en Holanda.
!Cheers!
Colombia, obviamente no ha sido ajena a esta ola globalizadora. Coltabaco, productora de marcas como Pielroja, ha sido enlazada por el vaquero de Marlboro en una de las transacciones mas grandes de la economía colombiana. Desde luego el caso más emblemático ha sido el de "nuestra" cervecería Bavaria, la cual ya había adquirido varias fábricas en Perú y Centroamérica...ahora es propiedad de la surafricana Sab-Miller.
¿Hasta donde iremos a llegar con el dominio de las multinacionales? ¿Será que todo se va a volver de una sola marca? ¿Tendrán las empresas informáticas una influencia tan grande que un futuro no muy lejano nos cepillaremos los dientes con Google Dent? ¿Será que compran nuestras industrias de licores locales y nis tocará emborracharnos con Gooaro y cuando nos las demos de finos con el vodka Yahooskaya?
Yo por lo pronto ya puse mi límite: el día que el empaque del Chocoramo diga que es un producto Bimbo, me voy del país (aunque no se bien para donde). Y Punto.
22.4.07
El gol que todos queremos hacer
Por Jorge
El tema del fútbol no ha tenido cabida en este blog por que el compadre no gusta mucho de este deporte. Ni siquiera durante el mundial de Alemania del año pasado se escribio palabra alguna al respecto.
Sin embargo, viendo entre las noticias de la semana, con mucha parapolítica, inundaciones y demás problemas del país, sobresalió en la sección deportiva el gol de Lionel Messi en el triunfo del Barcelona contra el Getafe por la Copa del Rey.
La anotación, en la que "La Pulga" sobrepasa cinco rivales incluido el arquero, generó entre los periodistas la reacción de compararla con la anotada por Diego Armando Maradona en el Mundial de 1986 contra Inglaterra, que ha sido considerado el mejor gol de los mundiales.
Entre las opiniones de la prensa escrita, leí dos opuestas, la de Gabriel Meluk en el diario El Tiempo, quien dice que ha no entiende la alharaca por el gol de Messi, ni por el de Maradona, que es un creimiento argentino y que ha visto muchas veces goles similares sin que se haga tanta bulla. Por su parte, Jorge Barraza lo destaca como uno típicamente argentino, latinoamericano, que difícilmente lo hará un asiático, un africano o un europeo.
Independiente de las comparaciones, el gol de Messi es el que todos queremos hacer. En un deporte de equipo en el que no se puede usar la mano, sacarse a todos los rivales es parte del sueño de mostrar dominio y superioridad. Esto incluye correr tan rápido como se pueda, burlar a quienes intentan quitarnos el balón y que los compañeros griten por el pase, “úseme” o “no la ambicie”; pero con la terquedad de llegar hasta el final con el balón y meterla en el fondo de la red .
Eso hizo Maradona, también ahora Messi, y dicen que Pelé mucho antes hizo uno espectacular sacándose a nueve contrincantes, pero del cual no hay registro fílmico. Que envidia, pero parece que sólo los bien dotados cumplen su sueño.
El tema del fútbol no ha tenido cabida en este blog por que el compadre no gusta mucho de este deporte. Ni siquiera durante el mundial de Alemania del año pasado se escribio palabra alguna al respecto.
Sin embargo, viendo entre las noticias de la semana, con mucha parapolítica, inundaciones y demás problemas del país, sobresalió en la sección deportiva el gol de Lionel Messi en el triunfo del Barcelona contra el Getafe por la Copa del Rey.
La anotación, en la que "La Pulga" sobrepasa cinco rivales incluido el arquero, generó entre los periodistas la reacción de compararla con la anotada por Diego Armando Maradona en el Mundial de 1986 contra Inglaterra, que ha sido considerado el mejor gol de los mundiales.
Entre las opiniones de la prensa escrita, leí dos opuestas, la de Gabriel Meluk en el diario El Tiempo, quien dice que ha no entiende la alharaca por el gol de Messi, ni por el de Maradona, que es un creimiento argentino y que ha visto muchas veces goles similares sin que se haga tanta bulla. Por su parte, Jorge Barraza lo destaca como uno típicamente argentino, latinoamericano, que difícilmente lo hará un asiático, un africano o un europeo.
Independiente de las comparaciones, el gol de Messi es el que todos queremos hacer. En un deporte de equipo en el que no se puede usar la mano, sacarse a todos los rivales es parte del sueño de mostrar dominio y superioridad. Esto incluye correr tan rápido como se pueda, burlar a quienes intentan quitarnos el balón y que los compañeros griten por el pase, “úseme” o “no la ambicie”; pero con la terquedad de llegar hasta el final con el balón y meterla en el fondo de la red .
Eso hizo Maradona, también ahora Messi, y dicen que Pelé mucho antes hizo uno espectacular sacándose a nueve contrincantes, pero del cual no hay registro fílmico. Que envidia, pero parece que sólo los bien dotados cumplen su sueño.
12.4.07
Los médicos se mueren el viernes santo
Por Jorge
La última vez que no le presté atención a una tos ésta se convirtió en una bronquitis, que me obligó a someterme a terapias respiratorias y a utilizar inhaladores durante un par de semanas, decidí entonces no ser tan descuidado con mi salud e ir al médico cuando me sienta mal.
Tras someter mi cuerpo al esfuerzo físico de tres inmersiones en el mar cercano a las playas de Taganga, en la madrugada posterior tras toser por dos horas seguidas desde las 4 am, opté por visitar al galeno más cercano y postergar la siguiente buceada; mi preocupación por mantener una buena salud y más en vacaciones se vio aumentada por el taponamiento de un oído.
Me acordé que desde hace un par de años estoy afiliado a un servicio de medicina prepagada, por lo que cogí mi carné y llamé a los números que aparecen al respaldo, con la ingrata sorpresa de que sólo en uno me contestó una máquina diciendo que a partir del lunes de pascua me podían atender con el mayor de los gustos.
Tras el fracaso de encontrar una clínica adscrita a mi servicio de salud en Santa Marta, preferí buscar el centro de salud más cercano, del cual nunca me pudieron dar una dirección exacta, me tocó llegar por las señas (con la dirección bugueña, como dicen en Cali) que me dio un policía, al que casi no le entiendo a pesar de que los dos hablamos español.
Llegué al sitio antes de las 7 de la mañana y me encontré con una enfermera quien me dijo que el médico sólo llegaba a las 7 : 30, no se que pasará si uno se enferma de noche en ese pueblo. Como no pensaba esperar, indagué por un lugar en Santa Marta donde me pudieran atender, y otro empleado del lugar me dijo que el sitio era la Clínica El Prado, de la cual si me dieron la indicación precisa de cómo llegar.
El transporte público en Santa Marta es sorprendentemente bueno por lo que rápidamente me pude ir en un colectivo hasta el lugar indicado. La Clínica El Prado ocupa una manzana entera, la esquina sur occidental es la entrada de urgencias, que como muchas de estas centrales tienen gente afuera y la puerta cerrada. Al acercarme, un portero con cara de puño abrió la puerta para permitir la salida de un enfermo y la volvió a cerrar sin dejarme hablar siquiera.
Le di la vuelta al sitio, le pregunté a otro celador y me dijo que hay me tenían que dejar entrar. Insistí en la entrada de Urgencias y en ese instante si me atendieron; al entrar me pidieron mis documentos, la sala no estaba tan llena, pero me hubiera tocado esperar a que atendieran por lo menos a unas diez personas, de no ser por mi afiliación a la medicina prepagada, la cual me dio acceso a una sala VIP, que tenía encendido un aire acondicionado que mantenía el clima muy frío, algo no muy favorable para mi tos.
Después de unos diez minutos me dijeron que podía seguir y me encontré con un médico muy jóven, de esos que uno no le cree. Me preguntó los datos que siempre preguntan los médicos y luego me examinó y me dijo que estaba respirando bien, que no tenia síntomas de gripa o problemas bronquiales y seguidamente me recetó un jarabe y unas pastillas que obviamente no me iban a proporcionar ahí, sino que me tocaba comprarlas.
Adicionalmente el Doogie Howser samario realizó un procedimiento médico sencillo: una limpieza ótica, con el fin de destapar el oído y me formuló unas gotas.
Salí de la clínica y me cobraron una plata por la consulta, salí a buscar las medicinas y me pidieron otro tanto. Si no hubiera tenido la plata, me hubiera tocado mamarme la tos y el oído tapado. Afortunadamente tenía como y no se arruinaron las vacaciones.
Al volver, me enteré de la muerte de más de veinte personas en un accidente de tránsito en el que un bus estalló al salirse de la vía hacia la Guajira y caer por un abismo. Las imágenes de la edición extra del diario del Magdalena eran escalofriantes. “El diablo se subió a ese bus”, exclamó una mujer que iba conmigo en el colectivo de regreso a Taganga.
------------------------------------------------------------------------------------------------
L siempre ha sido una persona muy independiente en sus cosas y sus papás no le han quitado vuelo. "Haz lo que quieras, confiamos en ti, pero de por Dios mijita, no se vaya a montar en una moto".
En la misma Semana Santa, se fue a certificar como buzo a Providencia y decidió ir a darse una vuelta por la isla en el único medio de tranporte vetado sabiamente por sus padres y que no sabía conducir bien. La prohibición aumentó las ganas de L por subir a la Yamaha BWS, pero al mismo tiempo subieron probabilidades de que cayera de ella.
-"Jorge, fui una bola, no te imaginas lo poco que me faltaba para llegar al hotel (...) esquivé un carro en una intersección, frené y cuando me di cuenta estaba en el piso".
Al preguntarle que si había ido al médico, me respondio que casi no encuentra uno (adivinen qué día fue elaccidente) y que le recetó una pomada que no servía para nada e ir al dermatólogo en Bogotá.
El codo, la cadera y las rodillas fueron las víctimas de su impericia...y claro también un poco su autoestima.
La última vez que no le presté atención a una tos ésta se convirtió en una bronquitis, que me obligó a someterme a terapias respiratorias y a utilizar inhaladores durante un par de semanas, decidí entonces no ser tan descuidado con mi salud e ir al médico cuando me sienta mal.
Tras someter mi cuerpo al esfuerzo físico de tres inmersiones en el mar cercano a las playas de Taganga, en la madrugada posterior tras toser por dos horas seguidas desde las 4 am, opté por visitar al galeno más cercano y postergar la siguiente buceada; mi preocupación por mantener una buena salud y más en vacaciones se vio aumentada por el taponamiento de un oído.
Me acordé que desde hace un par de años estoy afiliado a un servicio de medicina prepagada, por lo que cogí mi carné y llamé a los números que aparecen al respaldo, con la ingrata sorpresa de que sólo en uno me contestó una máquina diciendo que a partir del lunes de pascua me podían atender con el mayor de los gustos.
Tras el fracaso de encontrar una clínica adscrita a mi servicio de salud en Santa Marta, preferí buscar el centro de salud más cercano, del cual nunca me pudieron dar una dirección exacta, me tocó llegar por las señas (con la dirección bugueña, como dicen en Cali) que me dio un policía, al que casi no le entiendo a pesar de que los dos hablamos español.
Llegué al sitio antes de las 7 de la mañana y me encontré con una enfermera quien me dijo que el médico sólo llegaba a las 7 : 30, no se que pasará si uno se enferma de noche en ese pueblo. Como no pensaba esperar, indagué por un lugar en Santa Marta donde me pudieran atender, y otro empleado del lugar me dijo que el sitio era la Clínica El Prado, de la cual si me dieron la indicación precisa de cómo llegar.
El transporte público en Santa Marta es sorprendentemente bueno por lo que rápidamente me pude ir en un colectivo hasta el lugar indicado. La Clínica El Prado ocupa una manzana entera, la esquina sur occidental es la entrada de urgencias, que como muchas de estas centrales tienen gente afuera y la puerta cerrada. Al acercarme, un portero con cara de puño abrió la puerta para permitir la salida de un enfermo y la volvió a cerrar sin dejarme hablar siquiera.
Le di la vuelta al sitio, le pregunté a otro celador y me dijo que hay me tenían que dejar entrar. Insistí en la entrada de Urgencias y en ese instante si me atendieron; al entrar me pidieron mis documentos, la sala no estaba tan llena, pero me hubiera tocado esperar a que atendieran por lo menos a unas diez personas, de no ser por mi afiliación a la medicina prepagada, la cual me dio acceso a una sala VIP, que tenía encendido un aire acondicionado que mantenía el clima muy frío, algo no muy favorable para mi tos.
Después de unos diez minutos me dijeron que podía seguir y me encontré con un médico muy jóven, de esos que uno no le cree. Me preguntó los datos que siempre preguntan los médicos y luego me examinó y me dijo que estaba respirando bien, que no tenia síntomas de gripa o problemas bronquiales y seguidamente me recetó un jarabe y unas pastillas que obviamente no me iban a proporcionar ahí, sino que me tocaba comprarlas.
Adicionalmente el Doogie Howser samario realizó un procedimiento médico sencillo: una limpieza ótica, con el fin de destapar el oído y me formuló unas gotas.
Salí de la clínica y me cobraron una plata por la consulta, salí a buscar las medicinas y me pidieron otro tanto. Si no hubiera tenido la plata, me hubiera tocado mamarme la tos y el oído tapado. Afortunadamente tenía como y no se arruinaron las vacaciones.
Al volver, me enteré de la muerte de más de veinte personas en un accidente de tránsito en el que un bus estalló al salirse de la vía hacia la Guajira y caer por un abismo. Las imágenes de la edición extra del diario del Magdalena eran escalofriantes. “El diablo se subió a ese bus”, exclamó una mujer que iba conmigo en el colectivo de regreso a Taganga.
------------------------------------------------------------------------------------------------
L siempre ha sido una persona muy independiente en sus cosas y sus papás no le han quitado vuelo. "Haz lo que quieras, confiamos en ti, pero de por Dios mijita, no se vaya a montar en una moto".
En la misma Semana Santa, se fue a certificar como buzo a Providencia y decidió ir a darse una vuelta por la isla en el único medio de tranporte vetado sabiamente por sus padres y que no sabía conducir bien. La prohibición aumentó las ganas de L por subir a la Yamaha BWS, pero al mismo tiempo subieron probabilidades de que cayera de ella.
-"Jorge, fui una bola, no te imaginas lo poco que me faltaba para llegar al hotel (...) esquivé un carro en una intersección, frené y cuando me di cuenta estaba en el piso".
Al preguntarle que si había ido al médico, me respondio que casi no encuentra uno (adivinen qué día fue elaccidente) y que le recetó una pomada que no servía para nada e ir al dermatólogo en Bogotá.
El codo, la cadera y las rodillas fueron las víctimas de su impericia...y claro también un poco su autoestima.
11.4.07
Tres Pelis Malas
Por Jorge
Hace mucho tiempo no había en cartelera para ver tantas películas; esta situación la ha alimentado la “temporada de Oscares”, el festival Eurocine, las animadas, las épicas, las comedias y las colombianas… en fin, un sin numero de títulos que incitan a visitar las salas, a pesar de la coquetería de la piratería.
Sin embargo, así como nunca habían tantas cintas simultáneamente, tampoco me había ocurrido que las tres últimas películas que he visto me parecieran malas.
La primera de la racha fue Apocalypto, la cual continúa con la afición de Mel Gibson por las recreaciones históricas tras hacer “La pasión de Cristo”. En este caso la oportunidad de mostrar la decadencia del imperio maya, se transforma en una historia de acción, en la que un guerrero y su tropa persiguen al valiente aldeano“Garra Jaguar”.
La película se parece más a Depredador que a una manera de narrar una visión histórica (o uno de sus matices), por lo que se pierden los esfuerzos de la producción en fotografía, vestuario y la utilización del lenguaje maya.
La segunda de la tanda es Marie Antoinette, la cual es otro gran intento de producción en vestuario y fotografía, desperdiciado en una historia que muestra a la reina de Francia como la Paris Hilton del siglo XVIII, quien llora cuando se separa de su mascota, se la pasa en fiestas, gastando mucho en vestidos, comprando muchas joyas y con varios amantes; mientras el ingenuo rey da pasos de ciego en su gobierno, puesto que muestra mayor preocupación por la revolución americana, que por la alimentación de su pueblo.
Los únicos dos incentivos para quedarse en la sala hasta el final son una genial banda sonora y la esperanza de que la reina ruede tras ser guillotinada (no les voy a decir si sucede o no).
La última que vi fue “La Ciencia de los Sueños” del sobresaliente director de videos Michel Gondry, quien se estrenó en el cine con la espectacular “Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos”. La historia cuenta cómo Stephane, interpretado por Gael García, se enamora de su vecina Stephanie, actuada por una vieja que no conozco.
Stephane no diferencia claramente la realidad de los sueños, y si bien Gondry se ayuda del lenguaje visual para que el espectador establezca la diferencia, ninguno de los dos mundos se desarrolla a profundidad y el personaje se diluye entre su incomprensión y su indecisión, a pesar de su comportamiento particular con Stephanie y de sus ganas de querer y sentir.
Cuando vuelva a cine lo haré con base en la recomendación de las reseñas, una costumbre que he perdido por falta de tiempo y un poco por recomendación de Nel, quien cierra los ojos y se tapa los oídos en los cortos que proyectan antes de que comiencen las pelis, por que dice que no quiere tener ninguna idea que se "tire" la película.
Hace mucho tiempo no había en cartelera para ver tantas películas; esta situación la ha alimentado la “temporada de Oscares”, el festival Eurocine, las animadas, las épicas, las comedias y las colombianas… en fin, un sin numero de títulos que incitan a visitar las salas, a pesar de la coquetería de la piratería.
Sin embargo, así como nunca habían tantas cintas simultáneamente, tampoco me había ocurrido que las tres últimas películas que he visto me parecieran malas.
La primera de la racha fue Apocalypto, la cual continúa con la afición de Mel Gibson por las recreaciones históricas tras hacer “La pasión de Cristo”. En este caso la oportunidad de mostrar la decadencia del imperio maya, se transforma en una historia de acción, en la que un guerrero y su tropa persiguen al valiente aldeano“Garra Jaguar”.
La película se parece más a Depredador que a una manera de narrar una visión histórica (o uno de sus matices), por lo que se pierden los esfuerzos de la producción en fotografía, vestuario y la utilización del lenguaje maya.
La segunda de la tanda es Marie Antoinette, la cual es otro gran intento de producción en vestuario y fotografía, desperdiciado en una historia que muestra a la reina de Francia como la Paris Hilton del siglo XVIII, quien llora cuando se separa de su mascota, se la pasa en fiestas, gastando mucho en vestidos, comprando muchas joyas y con varios amantes; mientras el ingenuo rey da pasos de ciego en su gobierno, puesto que muestra mayor preocupación por la revolución americana, que por la alimentación de su pueblo.
Los únicos dos incentivos para quedarse en la sala hasta el final son una genial banda sonora y la esperanza de que la reina ruede tras ser guillotinada (no les voy a decir si sucede o no).
La última que vi fue “La Ciencia de los Sueños” del sobresaliente director de videos Michel Gondry, quien se estrenó en el cine con la espectacular “Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos”. La historia cuenta cómo Stephane, interpretado por Gael García, se enamora de su vecina Stephanie, actuada por una vieja que no conozco.
Stephane no diferencia claramente la realidad de los sueños, y si bien Gondry se ayuda del lenguaje visual para que el espectador establezca la diferencia, ninguno de los dos mundos se desarrolla a profundidad y el personaje se diluye entre su incomprensión y su indecisión, a pesar de su comportamiento particular con Stephanie y de sus ganas de querer y sentir.
Cuando vuelva a cine lo haré con base en la recomendación de las reseñas, una costumbre que he perdido por falta de tiempo y un poco por recomendación de Nel, quien cierra los ojos y se tapa los oídos en los cortos que proyectan antes de que comiencen las pelis, por que dice que no quiere tener ninguna idea que se "tire" la película.
5.3.07
La gente que dice "la gente"
Por Jorge
En mi trabajo es común interactuar con una cantidad de personas que representan intereses de diferentes sectores y beneficios propios, de manera que mi labor consiste en congeniar a una parte para que se trabaje conjuntamente y hacia el mismo objetivo.
En las reuniones que sostengo con estos individuos, suelen aparecer próceres, que respiran y hablan más duro, que gritan y discuten mucho, no necesariamente con argumentos y rematan exclamando “es que esto es lo que necesita la gente”. Una de las actividades que mas se propone es la de capacitar, que “la gente se eduque”, de alguna manera este combo se cree superior, son mesiánicos y tercos.
Lea gente que dice “la gente” tiene una pretensión extraña…y es que ellos parecen no serlo, qué serán acaso, ¿extraterrestres, tocados por un dios o algo así? Este seguramente es el post mas malo que habré escrito, por que lo relato con rabia, no con una emoción particular de simpatía hacia un hecho.
En mi trabajo es común interactuar con una cantidad de personas que representan intereses de diferentes sectores y beneficios propios, de manera que mi labor consiste en congeniar a una parte para que se trabaje conjuntamente y hacia el mismo objetivo.
En las reuniones que sostengo con estos individuos, suelen aparecer próceres, que respiran y hablan más duro, que gritan y discuten mucho, no necesariamente con argumentos y rematan exclamando “es que esto es lo que necesita la gente”. Una de las actividades que mas se propone es la de capacitar, que “la gente se eduque”, de alguna manera este combo se cree superior, son mesiánicos y tercos.
Lea gente que dice “la gente” tiene una pretensión extraña…y es que ellos parecen no serlo, qué serán acaso, ¿extraterrestres, tocados por un dios o algo así? Este seguramente es el post mas malo que habré escrito, por que lo relato con rabia, no con una emoción particular de simpatía hacia un hecho.
¿Cómo funciona el cerebro?
Por Jorge
Si hay algo que no le perdone a la gente, y lo sabe quienes me conocen, es que sea bruta. No se si la indisposición a pensar sea algo genético, caso en el cual estas personas que odio no serían culpables, o si todos nacemos con condiciones similares y es el entorno con sus posibilidades los que permiten que se potencialice la capacidad de generar ideas. Seguramente lo que me disgusta no es el defecto como tal, sino que desperdicien las oportunidades y que nos conformemos con lo que sabemos.
Independiente de mi sentir, de alguna forma todos racionalizamos, somos fuente de conocimiento y de intercambio de ideas, aunque me sostengo… hay unos brutos que ni qué… En fin, lo que me motivó a echarle cabeza y escribir sobre esto fue una conversación con L, en la que me preguntó cómo es que a veces sabemos y aprendemos cosas, cómo se nos olvidan otras y cómo algunas obvias se nos quedan en la punta de la lengua.
La respuesta que se me ocurrió en ese momento fue que cuando yo quería recordar algo imaginaba que estaba en un cajón y lo abría, o que a veces tengo una versión más moderna de recordar mis conocimientos, en la cual éstos están organizados por archivos y se desplegaban en una especie de Explorador de Windows mental.
Pensaran que mi versión no es la más racional, que dándomelas de inteligente había dado una adaptación de niño chiquito, que soy un ignorante del sistema nervioso central, que cómo iba a obviar de mi explicación al cerebro con sus neuronas y a éstas a su vez con sus axones y dendritas…precisamente la explicación que di fue la proveniente de mi imaginación, aunque admito que se quedó muy corta en esta oportunidad.
En el instante en que contesté estaba lejos de un computador y en el momento en que escribo esto estoy sin Internet (según ETB por un daño interno); busqué en un par de enciclopedias cómo funcionaba el cerebro y no di con una respuesta satisfactoria, por el momento me quedé sin saber cómo es que pensamos, por hoy los perdono y me uno a ustedes. Si querían que diera la respuesta, lo lamento, esta no es la wikipedia, ni la enciclopedia británica
Nota: Hace poco L me dijo que estaba feliz por que se había cortado el pelo (yo no lo había notado), dijo que era necesario para que fluyeran mejor las ideas, o sino se acumulaban…. Según ella la gente con mucho pelo tiene muchas ideas, pero no tiene cómo manifestarlas
Si hay algo que no le perdone a la gente, y lo sabe quienes me conocen, es que sea bruta. No se si la indisposición a pensar sea algo genético, caso en el cual estas personas que odio no serían culpables, o si todos nacemos con condiciones similares y es el entorno con sus posibilidades los que permiten que se potencialice la capacidad de generar ideas. Seguramente lo que me disgusta no es el defecto como tal, sino que desperdicien las oportunidades y que nos conformemos con lo que sabemos.
Independiente de mi sentir, de alguna forma todos racionalizamos, somos fuente de conocimiento y de intercambio de ideas, aunque me sostengo… hay unos brutos que ni qué… En fin, lo que me motivó a echarle cabeza y escribir sobre esto fue una conversación con L, en la que me preguntó cómo es que a veces sabemos y aprendemos cosas, cómo se nos olvidan otras y cómo algunas obvias se nos quedan en la punta de la lengua.
La respuesta que se me ocurrió en ese momento fue que cuando yo quería recordar algo imaginaba que estaba en un cajón y lo abría, o que a veces tengo una versión más moderna de recordar mis conocimientos, en la cual éstos están organizados por archivos y se desplegaban en una especie de Explorador de Windows mental.
Pensaran que mi versión no es la más racional, que dándomelas de inteligente había dado una adaptación de niño chiquito, que soy un ignorante del sistema nervioso central, que cómo iba a obviar de mi explicación al cerebro con sus neuronas y a éstas a su vez con sus axones y dendritas…precisamente la explicación que di fue la proveniente de mi imaginación, aunque admito que se quedó muy corta en esta oportunidad.
En el instante en que contesté estaba lejos de un computador y en el momento en que escribo esto estoy sin Internet (según ETB por un daño interno); busqué en un par de enciclopedias cómo funcionaba el cerebro y no di con una respuesta satisfactoria, por el momento me quedé sin saber cómo es que pensamos, por hoy los perdono y me uno a ustedes. Si querían que diera la respuesta, lo lamento, esta no es la wikipedia, ni la enciclopedia británica
Nota: Hace poco L me dijo que estaba feliz por que se había cortado el pelo (yo no lo había notado), dijo que era necesario para que fluyeran mejor las ideas, o sino se acumulaban…. Según ella la gente con mucho pelo tiene muchas ideas, pero no tiene cómo manifestarlas
21.2.07
Que escribir para ganarse una beca
Por Andrés
Hace poco me presenté a una convocatoria para una beca en una entidad cualquiera. Uno de los requisitos era escribir un ensayo de una página sobre "Plan de Vida y Proyección Empresarial". Teniendo en cuenta que me gustó el ejercicio de escribir a la fuerza (cosa que no hacía desde la universidad) y que hace más de un mes que no publico nada en este blog, incluyo el ensayo en este post. Espero que alguno de ustedes me diga francamente si creerían en lo que escribí y si me merezco o no la beca al curso sobre creación de empresas. Esto también hace parte de un autoejercicio para mejorar la imagen que proyecto, ayudandome un poco de la autosuperación y los mensajes positivos que tanto estan de moda. Por favor, necesito perfeccionar mi estilo para ver si puedo progresar en la idea de un libro de ética y valores del messenger, y el positivismo tipo desiderata vende más que la ironía y el desinterés al que estoy acostumbrado. Cualquier sugerencia, a sus ordenes.
Hace poco me presenté a una convocatoria para una beca en una entidad cualquiera. Uno de los requisitos era escribir un ensayo de una página sobre "Plan de Vida y Proyección Empresarial". Teniendo en cuenta que me gustó el ejercicio de escribir a la fuerza (cosa que no hacía desde la universidad) y que hace más de un mes que no publico nada en este blog, incluyo el ensayo en este post. Espero que alguno de ustedes me diga francamente si creerían en lo que escribí y si me merezco o no la beca al curso sobre creación de empresas. Esto también hace parte de un autoejercicio para mejorar la imagen que proyecto, ayudandome un poco de la autosuperación y los mensajes positivos que tanto estan de moda. Por favor, necesito perfeccionar mi estilo para ver si puedo progresar en la idea de un libro de ética y valores del messenger, y el positivismo tipo desiderata vende más que la ironía y el desinterés al que estoy acostumbrado. Cualquier sugerencia, a sus ordenes.
Cuando pienso en mi vida no puedo apartar de mi mente el hecho de querer dinero, poder, independencia, reconocimiento y compromiso social. He intentado organizar estos elementos en una lista y darles un orden de prioridades para caminar hacia donde debe ser, con menos distracciones y contratiempos; pero invariablemente siempre llego al mismo callejón sin salida. Me quedo observando el papel con estas cinco líneas y empiezo a soñar despierto contemplando teorías plausibles e imposibles por igual: ¿Y si me gano a lotería? ¿y si me caso con una mujer millonaria? ¿Y que tal que se me ocurre una idea genial como un código de barras magnético? Luego de una hora de hacer castillos en el aire, pongo los pies en la tierra y abandono el dulce placer de desear sin mesura.
Ahora la intención es la misma pero a diferencia de las veces anteriores tengo un plazo de entrega. Este ensayo deberá estar en el correo electrónico de una persona que lo evaluará y se formará una opinión de mis sueños, mis intenciones y mis capacidades. Esta vez no hay excusa, debo concéntrame. Observo las cinco líneas de nuevo y encuentro el patrón, el común denominador, la Clée de Voute: la felicidad. Ya no hay posibilidad de error, siempre he querido ser feliz y ese debe ser mi plan de vida; todas estas cosas que deseo no son mas que pequeñas herramientas que me imagino aportarán a mi felicidad en el futuro, todas juntas y no por separado son parte de la meta, no hay por que devanarse los sesos y elegir una, hay que buscarlas todas y en su justa medida.
Entonces agregué a la lista en el papel las cosas que me hacen feliz en este momento: una pareja amorosa y leal, tiempo libre para leer y tomar café con mis amigos y familiares, un hogar armonioso con suficientes comodidades, aprender y aprender sin parar sobre cualquier cosa, la posibilidad de conocer gente y construirme con ellos, viajar de vez en cuando por periodos medianamente largos; la lista se alargó a dos paginas y media. Mi problema ahora es más grande. ¿Cuál es mi Plan de Vida si lo que quiero abarca tantas cosas y tan diversas? ¿Qué empresa me va a permitir hacer y deshacer tantas cosa y con tanta libertad de tiempo? Suficiente con el plan de vida, pensaré ahora en la Proyección empresarial.
He trabajado antes, durante y después de mis estudios profesionales, dentro y fuera del país, en empresas de ingeniería y de servicios; he encontrado ambientes favorables de trabajo y he realizado tareas diferentes, muchas veces interesantes, algunas veces repetitivas; he aprendido sobre varios temas y disfruté de la vida de oficina como en las telenovelas, comprendí como en Colombia es realista nombrar a un trabajador abnegado en una telenovela como hombre del año, como la responsabilidad y el esfuerzo son a la final una recompensa moral tan valiosa como un cero más a la derecha en la cuenta bancaria. Siempre encuentro que las personas son el capital más importante de cualquier negocio y creo firmemente que estar seguro de este precepto es la lección más importante que puedo aprender de ser empleado. También descubrí que ser emprendedor es más una vocación que una habilidad, es algo que nos insta todo el tiempo a pensar en formas diferentes de vivir la vida, de trabajar, de construir futuros, de recompensar la labor de los demás (de ese capital humano) con formas de satisfacción aparte del dinero. Tener proyección empresarial, más que ser dueño de algo, es luchar por un estilo de vida propio y apropiado respecto al contexto en el que se vive; ser empresario es trabajar por ese ideal de vida materializado en un proyecto, en una mecánica de producción de un bien o un servicio y al mismo tiempo, luchar por el enriquecimiento material y espiritual propio y de los compañeros de esta lucha.
Revisando este texto me doy cuenta que todo está escrito en primera persona, contrariando evidentemente las recomendaciones para escribir un ensayo correctamente. Me resulta difícil hablar de plan de vida y de proyección empresarial evadiendo el concepto propio de vida y de proyección personal. ¿Cómo no escribir en primera persona la visión idealista de lo que quiero para mi vida y de lo que quiero en una empresa? ¿Cómo soñar con lo que deseo en tercera persona? Es posible que este ensayo se pueda interpretar como un intento absurdo y solitario de crear un orden social más feliz; pero también creo que el contenido ético, personal y espiritual son la herramienta más valiosa que tengo para aferrarme fuertemente a mis ideales y que apuntándole a llegar al sol tengo mas oportunidades de alcanzar a la luna. Mi proyecto de empresa ideal es, en este momento, la mejor herramienta que tengo para continuar adelante con mi plan de vida, ser feliz y ayudarle a los demás a lograrlo.
Ahora la intención es la misma pero a diferencia de las veces anteriores tengo un plazo de entrega. Este ensayo deberá estar en el correo electrónico de una persona que lo evaluará y se formará una opinión de mis sueños, mis intenciones y mis capacidades. Esta vez no hay excusa, debo concéntrame. Observo las cinco líneas de nuevo y encuentro el patrón, el común denominador, la Clée de Voute: la felicidad. Ya no hay posibilidad de error, siempre he querido ser feliz y ese debe ser mi plan de vida; todas estas cosas que deseo no son mas que pequeñas herramientas que me imagino aportarán a mi felicidad en el futuro, todas juntas y no por separado son parte de la meta, no hay por que devanarse los sesos y elegir una, hay que buscarlas todas y en su justa medida.
Entonces agregué a la lista en el papel las cosas que me hacen feliz en este momento: una pareja amorosa y leal, tiempo libre para leer y tomar café con mis amigos y familiares, un hogar armonioso con suficientes comodidades, aprender y aprender sin parar sobre cualquier cosa, la posibilidad de conocer gente y construirme con ellos, viajar de vez en cuando por periodos medianamente largos; la lista se alargó a dos paginas y media. Mi problema ahora es más grande. ¿Cuál es mi Plan de Vida si lo que quiero abarca tantas cosas y tan diversas? ¿Qué empresa me va a permitir hacer y deshacer tantas cosa y con tanta libertad de tiempo? Suficiente con el plan de vida, pensaré ahora en la Proyección empresarial.
He trabajado antes, durante y después de mis estudios profesionales, dentro y fuera del país, en empresas de ingeniería y de servicios; he encontrado ambientes favorables de trabajo y he realizado tareas diferentes, muchas veces interesantes, algunas veces repetitivas; he aprendido sobre varios temas y disfruté de la vida de oficina como en las telenovelas, comprendí como en Colombia es realista nombrar a un trabajador abnegado en una telenovela como hombre del año, como la responsabilidad y el esfuerzo son a la final una recompensa moral tan valiosa como un cero más a la derecha en la cuenta bancaria. Siempre encuentro que las personas son el capital más importante de cualquier negocio y creo firmemente que estar seguro de este precepto es la lección más importante que puedo aprender de ser empleado. También descubrí que ser emprendedor es más una vocación que una habilidad, es algo que nos insta todo el tiempo a pensar en formas diferentes de vivir la vida, de trabajar, de construir futuros, de recompensar la labor de los demás (de ese capital humano) con formas de satisfacción aparte del dinero. Tener proyección empresarial, más que ser dueño de algo, es luchar por un estilo de vida propio y apropiado respecto al contexto en el que se vive; ser empresario es trabajar por ese ideal de vida materializado en un proyecto, en una mecánica de producción de un bien o un servicio y al mismo tiempo, luchar por el enriquecimiento material y espiritual propio y de los compañeros de esta lucha.
Revisando este texto me doy cuenta que todo está escrito en primera persona, contrariando evidentemente las recomendaciones para escribir un ensayo correctamente. Me resulta difícil hablar de plan de vida y de proyección empresarial evadiendo el concepto propio de vida y de proyección personal. ¿Cómo no escribir en primera persona la visión idealista de lo que quiero para mi vida y de lo que quiero en una empresa? ¿Cómo soñar con lo que deseo en tercera persona? Es posible que este ensayo se pueda interpretar como un intento absurdo y solitario de crear un orden social más feliz; pero también creo que el contenido ético, personal y espiritual son la herramienta más valiosa que tengo para aferrarme fuertemente a mis ideales y que apuntándole a llegar al sol tengo mas oportunidades de alcanzar a la luna. Mi proyecto de empresa ideal es, en este momento, la mejor herramienta que tengo para continuar adelante con mi plan de vida, ser feliz y ayudarle a los demás a lograrlo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)